Hallazgo de una copa romana en Soria
En Berlanga de Duero, a pocos metros del casco urbano, trabajadores de una obra arqueológica desenterraron una copa de bronce. El hallazgo se produjo de forma accidental mientras se investigaba una villa romana del I‑IV c.
Detalles de la pieza y su procedencia
La copa mide 11,4 cm de diámetro y presenta paredes de 1 mm de grosor. A pesar de estar fragmentada, conserva entre el 80 % y el 90 % de su estructura, lo que permitió reconstruirla mediante modelado 3D.
Los análisis realizados por el CSIC y el Museo Arqueológico Nacional confirmaron que el bronce y el plomo provienen de minas del norte de Inglaterra o Gales. La aleación y los esmaltes —rojo, verde, turquesa y azul— son típicos de objetos fabricados en Britania durante el siglo II.
En el borde inferior aparece una inscripción en latín que nombra varios fuertes del sector oriental del Muro de Adriano: Cilurnum, Onno, Vindobala y Condercom. Es la primera pieza conocida que menciona esa zona concreta de la fortificación.
La Cohors I Celtiberorum y el Muro de Adriano
La Cohors I Celtiberorum era una unidad auxiliar reclutada en la zona que hoy corresponde a Soria y sus alrededores. Durante el reinado de Adriano (122‑128 d.C.) la cohorte fue enviada al norte de Britania para reforzar la frontera.
Los auxiliares celtíberos servían en los fuertes del muro, donde recibían equipamiento y objetos de uso cotidiano. La presencia de una copa decorada sugiere que algunos soldados llevaban consigo recuerdos o bienes de consumo personal al regresar a su tierra.
Significado del hallazgo
El descubrimiento prueba la movilidad de tropas ibéricas dentro del Imperio romano y muestra cómo objetos de lujo circulaban entre provincias distantes. La pieza conecta directamente la vida cotidiana de un soldado en Britania con la comunidad local de Soria.
Además, la inscripción aporta datos inéditos sobre la distribución de fuertes en el sector oriental del muro, ampliando el conocimiento arqueológico de esa zona.
Próximos pasos
La copa será conservada en el Museo Arqueológico Nacional, donde se expondrá junto a otros hallazgos de la Cohors I Celtiberorum. Los investigadores planean seguir estudiando los restos de la villa de Berlanga para identificar posibles vínculos adicionales con la presencia militar romana.
Este hallazgo refuerza la idea de que la frontera del Imperio no era estática, sino un espacio de intercambio cultural y material entre las provincias más alejadas y la península ibérica.
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Redactor científico
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