Advertencia del columnista
El autor de la columna de opinión reconoce haber recurrido a la inteligencia artificial en varias ocasiones, aunque se declara firmemente en contra de su uso indiscriminado. Esta confesión sirve de punto de partida para alertar a los lectores sobre los peligros de aceptar la IA como fuente única.
Hábitos y motivaciones
Cada quince días llama al jefe de la sección de Cultura para solicitar ideas y evitar la repetición, y en ocasiones recurre a la IA para confirmar datos que le resultan dudosos. "Es más cómodo pulsar una tecla que abrir un libro", admite, pero advierte que esa comodidad puede ser engañosa.
Error de datos personales
Al introducir su nombre completo, la IA le asignó un lugar de nacimiento incorrecto – "Lora de Río, Sevilla" – y le atribuyó cargos que nunca ha desempeñado, como pregonero de fiestas locales. Estos fallos demuestran que la IA no verifica la veracidad de la información que genera.
Información falsa sobre su grupo
Al consultar la separación del grupo musical que representa, la IA le informó que el motivo era un supuesto romance con un político, un rumor sin base. Este caso subraya la facilidad con la que la IA puede crear narrativas ficticias a partir de datos ambiguos.






