El estudio

Un equipo chino‑estadounidense ha publicado ayer en Nature Climate Change (2026) que los microplásticos y nanoplásticos presentes en la atmósfera absorben radiación solar. Los autores combinaron medidas ópticas de partículas coloreadas con un modelo de transferencia radiativa y simulaciones de distribución atmosférica.

Cómo los microplásticos absorben luz

El modelo indica que el coeficiente de absorción de las partículas coloreadas es 74,8 veces superior al de partículas vírgenes. Con esa diferencia, la investigación estima concentraciones medias globales de 4,18 microplásticos y 3,67 nanoplásticos por m³ de aire. Estas cifras provienen de patrones de modelado, no de muestreos directos.

Al comparar su efecto radiativo con el del carbono negro, los autores calculan que los plásticos en suspensión aportarían el 16,2 % del efecto del carbono negro, con picos regionales aún mayores. Este aporte, aunque menor que el de gases de efecto invernadero tradicionales, representa un nuevo factor de calentamiento que hasta ahora había quedado fuera de los balances climáticos.

Implicaciones y próximos pasos

Los resultados son, según los autores, un primer paso para reconocer a los plásticos como agente climático. Sin embargo, advierten que la estimación depende de inventarios y supuestos todavía debatidos. "El estudio es un ejercicio predictivo basado en partículas de laboratorio, no en muestras atmosféricas reales", señala el profesor Roberto Rosal, de la Universidad de Alcalá.