Prevención de la salud mental en adolescentes: resultados del estudio de la Universidad de Oviedo
La investigación, liderada por la profesora Susana Al‑Halabí del Departamento de Psicología de la Universidad de Oviedo, contó con la participación de 816 adolescentes de seis institutos, de los que 676 fueron seguidos durante un año para evaluar un programa de prevención de la conducta suicida.
Adolescentes participando en un taller de habilidades sociales en un instituto asturiano
El proyecto recibió la Beca Leonardo de Investigación Científica y Creación Cultural de la Fundación BBVA (2024) y se desarrolló bajo la coordinación de la Consejería de Educación del Principado de Asturias. "Los datos nos indican que es posible trabajar la salud mental en las aulas desde un enfoque preventivo, sin necesidad de trasladar un lenguaje clínico" explicó Al‑Halabí.
Cómo se diseñó y aplicó el programa de prevención escolar y qué revelaron los datos
El programa se estructuró en talleres mensuales de habilidades sociales, gestión de emociones y búsqueda de apoyo, impartidos por psicólogas del equipo de investigación y supervisados por Adriana Díez Gómez del Casal (Universidad de La Rioja). Participaron los institutos IES Alfonso II, IES La Ería, IES La Florida, IES La Fresneda, IES Peñamayor e IES Víctor García de la Concha, ubicados en Oviedo, Siero, Nava y Villaviciosa.
Tras un año, los resultados mostraron una disminución significativa de los indicadores de riesgo suicida y una mejora en la convivencia escolar, medida a través de encuestas de percepción de seguridad y cohesión entre compañeros. Los estudiantes reportaron mayor sentido de pertenencia y mayor disposición a buscar ayuda cuando la necesitaban.
"Hay que entrenar a los adolescentes en el desarrollo de competencias sociales, enmarcando las experiencias de malestar como parte de la vida y promoviendo la búsqueda de ayuda cuando sea necesario", afirmó Al‑Halabí, subrayando la importancia de evitar el lenguaje diagnóstico que puede resultar ajeno a los jóvenes.
Implicaciones y próximos pasos para la educación en Asturias
El éxito del piloto impulsa a la Consejería de Educación a contemplar la ampliación del programa a todos los centros de secundaria de la región, con la posibilidad de adaptar la metodología a otros niveles educativos. La evidencia sugiere que la escuela, como espacio cotidiano, es idónea para fortalecer factores de protección contra el suicidio.
Expertos señalan que la iniciativa podría servir de modelo para otras comunidades autónomas que buscan estrategias preventivas basadas en la evidencia. Para los padres y tutores, el proyecto representa una herramienta adicional que reduce la carga de buscar ayuda externa y favorece la detección temprana de problemas emocionales.
Se prevé una fase de seguimiento a medio plazo para validar la sostenibilidad de los efectos observados y ajustar los contenidos según la evolución de las necesidades de los adolescentes. Más información sobre la relación entre salud mental y factores de riesgo se puede consultar en la nota sobre Trastorno mental y violencia.
En conclusión, el estudio demuestra que la prevención de la salud mental en la escuela es viable, eficaz y puede replicarse sin requerir terminología clínica, ofreciendo a los jóvenes un entorno más seguro y colaborativo.