Divorcio de mutuo acuerdo: lo que advierte la abogada Laura Lobo
En una entrevista reciente, Laura Lobo, especialista en derecho de familia y herencias, explicó que una solicitud presentada por cualquiera de los cónyuges no implica derecho ni certeza de que el tribunal la acepte. La letrada subrayó que la presión de una exigencia excesiva suele generar miedo, pero esa reacción no se traduce en ventaja legal.
"Una petición no es una garantía", afirmó Lobo. Según ella, en los acuerdos de mutuo acuerdo las partes pueden aceptar condiciones que nunca sobrevivirían a un juicio, siempre que no perjudiquen a los hijos menores.
Por qué las peticiones no son garantía de éxito en el juzgado
Lobo detalló que la negociación permite pactos flexibles: ambas partes buscan cerrar el proceso rápidamente y evitan la carga emocional de un litigio. Sin embargo, esa flexibilidad también abre la puerta a compromisos que carecen de respaldo judicial. Un juez evaluará cada cláusula bajo la normativa vigente y descartará aquellas que no cumplan los requisitos legales.
En este sentido, la abogada recordó casos en los que una parte solicitó la custodia exclusiva sin fundamentos probatorios. "El tribunal solo concede lo que la ley permite y lo que la prueba respalda", señaló. La probabilidad de éxito depende de la solidez del argumento, no de la fuerza de la demanda.
Los resultados judiciales nunca son absolutos; siempre existen probabilidades. Lobo explicó que, aunque una petición tenga alta probabilidad de ser aceptada, siempre habrá margen de incertidumbre. "Hay que distinguir entre lo que se quiere, lo que se puede pedir y lo que realmente se puede obtener", aconsejó.
Esta distinción es crucial en divorcios tensos, donde una de las partes puede usar sus reclamaciones como herramienta de presión. La abogada advierte que ceder a demandas poco realistas por miedo solo genera obligaciones innecesarias y, a largo plazo, conflictos posteriores.
Para los clientes, la decisión de incluir una cláusula en el acuerdo recae en el propio interesado. Lobo insiste en que la asesoría legal debe aclarar las probabilidades reales antes de firmar cualquier documento.
En el contexto de la legislación familiar, la claridad sobre lo que es viable evita sorpresas y protege los derechos de ambos cónyuges y de los menores. Para profundizar en otras áreas del derecho de familia, consulte nuestras guías sobre Sucesión intestada en Catalunya y la división de la masa hereditaria en tres tercios.
En conclusión, la clave para un divorcio de mutuo acuerdo exitoso radica en reconocer que una petición no equivale a una garantía judicial. Evaluar la viabilidad legal de cada cláusula permite negociar con realismo y evitar compromisos que, de llegar a juicio, podrían ser desestimados.
Editor de Economía
Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.
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