Primer hospital público mundial para la ELA en Madrid
La Comunidad de Madrid ha adjudicado la reforma del antiguo Hospital Puerta de Hierro para crear el primer hospital público del mundo dedicado exclusivamente a la residencia de pacientes con ELA. La transformación, liderada por el estudio Luis Vidal Arquitectos, arrancará después del verano de 2026 y se ubicará en el noroeste de la capital, en la calle Velayos.
Vista exterior del antiguo Hospital Puerta de Hierro en la calle Velayos, Madrid
El edificio, propiedad del Gobierno central y transferido a la Comunidad en 2002, estuvo inactivo desde 2008 y ahora recibirá una inversión que cubre 27.000 m² de obra nueva y rehabilitación. La decisión responde a la falta de plazas residenciales públicas para la enfermedad en todo el territorio nacional.
El proyecto contempla la creación de una unidad residencial de 50 camas destinadas a estancias largas de ELA, dentro de un total de . Además, el centro incluirá para otras patologías neurodegenerativas y para cuidados paliativos.
Con esta iniciativa, Madrid se convierte en pionera a nivel global, ofreciendo un modelo de atención integral que combina diagnóstico, rehabilitación y cuidados continuos bajo un mismo techo.
Características y equipamiento del nuevo centro de ELA
El nuevo complejo contará con 7.300 m² destinados a apartamentos residenciales, diseñados para ofrecer autonomía y confort a los pacientes. Cada vivienda incorporará sistemas de control ambiental que permitirán al residente regular luces, puertas y temperatura con un solo toque.
"Los sistemas inteligentes permitirán a los pacientes controlar luces, puertas y temperatura con facilidad, devolviéndoles autonomía y comodidad en su día a día", explican fuentes de la Consejería de Salud.
El centro dispondrá de una piscina terapéutica, un jardín de 13.000 m² pensado para actividades al aire libre y un centro de día que atenderá a pacientes no residentes. Estas áreas buscan estimular la rehabilitación física y el bienestar psicológico.
Además, se instalarán salas de terapia ocupacional, fisioterapia y neurorehabilitación equipadas con tecnología de última generación, así como un laboratorio de diagnóstico básico para atender las necesidades clínicas de la población crónica.
El proyecto también incluye espacios comunes como comedor, biblioteca y salas de ocio, pensados para fomentar la interacción social y reducir el aislamiento que suele acompañar a la ELA.
Contexto de la atención a la ELA en España
En España, la mayoría de los pacientes con ELA dependen de hospitales de corta estancia o de residencias privadas, lo que genera una carga económica y emocional significativa para las familias. No existen centros públicos de larga duración que ofrezcan una atención especializada y continua.
Según datos oficiales, alrededor de 4.500 personas conviven con la enfermedad en el país, y se estima que la demanda de plazas residenciales superará los 1.200 en los próximos cinco años. La ausencia de infraestructura adecuada obliga a muchos pacientes a trasladarse a otras comunidades o a depender de cuidados domiciliarios costosos.
La creación de este centro responde a la necesidad de un modelo de atención que combine cuidados médicos, rehabilitación y apoyo psicosocial en un entorno adaptado a la progresión de la ELA. La iniciativa también pretende aliviar la presión sobre los hospitales de agudos, que no están diseñados para estancias prolongadas.
El proyecto se enmarca dentro de la estrategia regional de salud que busca reforzar la atención a enfermedades neurodegenerativas mediante la creación de unidades especializadas y la integración de servicios multidisciplinares.
Próximos pasos y expectativas del proyecto
Las obras de reforma comenzarán tras el verano de 2026 y se espera que la puesta en marcha del centro se produzca en el primer semestre de 2029. El calendario contempla fases de demolición controlada, consolidación estructural y equipamiento interno.
Una vez operativo, el centro podrá acoger a 50 pacientes con ELA en estancias largas, ofreciendo un entorno que favorezca la calidad de vida y la continuidad de los tratamientos. Se prevé que la disponibilidad de plazas reduzca los tiempos de espera y mejore la planificación de la atención.
Para las familias, el proyecto representa una garantía de descanso y apoyo profesional continuo, al tiempo que alivia la carga económica de los cuidados domiciliarios. Los profesionales de la salud también se beneficiarán de un entorno de trabajo especializado y de recursos técnicos avanzados.
A largo plazo, la Comunidad de Madrid espera que este modelo sirva como referencia para otras regiones españolas y para sistemas de salud internacionales, impulsando la creación de más centros públicos de atención prolongada a la ELA.