Fruta para cenar: la nutricionista Antonio Gómez desmiente el mito y destaca sus beneficios

Antonio Gómez, nutricionista clínico, ha declarado que la fruta no tiene horario prohibido y que puede formar parte de la cena sin perjudicar el metabolismo. La Fundación Española del Corazón (FEC) respalda la afirmación, señalando que la fruta es una aliada cardiovascular cuando se incluye en la dieta diaria.

Gómez subraya que la única excepción son personas con intolerancias o patologías digestivas específicas, que deben ajustar el tipo y la forma de consumo. Para el resto de la población, la fruta aporta nutrientes esenciales sin interferir con el sueño ni con la digestión nocturna.

Por qué la fruta nocturna favorece la salud digestiva y cardiovascular

Los frutos aportan potasio y magnesio en cantidades que ayudan a regular el ritmo cardíaco y la presión arterial. Estos minerales relajan las paredes vasculares y contrarrestan el efecto del sodio, reduciendo el riesgo de hipertensión.

Además, la fibra presente en frutas como la manzana o la pera favorece la motilidad intestinal, pero puede resultar pesada para personas sensibles. Los cítricos, ricos en ácido, pueden agravar el reflujo en sujetos propensos, aunque en la mayoría no generan problemas.

La FEC destaca también el contenido de nitratos en frutas con alto aporte hídrico, como la sandía y el melón. Los nitratos dilatan los vasos sanguíneos, mejoran la circulación y contribuyen a una hidratación eficaz en noches calurosas.