Unidad de aislamiento de alto nivel en el Hospital de La Candelaria: qué es y para qué sirve
La Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN) del Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria ha abierto su única sala de 36 m² y más de 40 sanitarios, diseñada para atender enfermedades infecciosas de alto riesgo, entre ellas el hantavirus detectado en el crucero MV Hondius. La instalación, la única de su tipo en Canarias, permite aislar por completo al paciente mientras se brinda diagnóstico y tratamiento urgente, evitando cualquier contagio al resto del hospital.
Sala de aislamiento de 36 m² con más de 40 sanitarios en la UATAN del Hospital de La Candelaria
Con esta sala operativa, el centro está preparado para admitir a cualquier pasajero del crucero que presente síntomas sospechosos, garantizando un entorno controlado y seguro para el personal sanitario y los pacientes. "Desde que supimos de la alerta empezamos a preparar todo", asegura el jefe de la Unidad, Marcelino Hayek.
Cómo funciona la UATAN: protocolos, equipamiento y diseño
El diseño de la UATAN sigue un estricto circuito asistencial: una zona limpia, una zona de atención y una zona sucia, separadas por puertas de acceso con tarjeta especial. El personal debe vestirse con equipos de protección individual (EPI) en la zona limpia, entrar al área de atención totalmente cubierto, y luego desvestirse y ducharse en la zona sucia antes de regresar a la zona limpia, minimizando el riesgo de exposición a sangre, fluidos y materiales contaminados.
La sala cuenta con respiradores, portasueros, máquinas de diagnóstico y quirófano de urgencia, además de siete salas de soporte que albergan material de descontaminación, almacenamiento de muestras y áreas de descanso para el personal. La renovación de 2023, financiada con fondos europeos de recuperación post‑COVID, permitió la construcción de un edificio de cuatro plantas, conocido como "hospital camaleón", que aloja la UATAN y mejora la capacidad de respuesta frente a enfermedades hemorrágicas virales.
Próximos pasos: preparación ante brotes y ampliación de la capacidad
Ante la posibilidad de nuevos brotes, la UATAN se prepara para escalar su operativa: se planifica la incorporación de una segunda habitación de aislamiento y la ampliación de las salas de soporte, lo que permitiría atender simultáneamente varios casos críticos. El personal, compuesto por diez médicos, veinte enfermeros y un equipo de mantenimiento, realiza tres simulacros diarios de colocación de EPI para mantener la agilidad y la seguridad en situaciones reales.
Los planes de futuro incluyen la integración de sistemas de telemedicina para monitorizar a los pacientes sin entrar físicamente en la zona sucia, y la creación de protocolos específicos para otras enfermedades emergentes, como el Ébola o nuevas cepas de coronavirus. La puesta en marcha de la UATAN refuerza la capacidad de respuesta sanitaria de Canarias, ofreciendo una barrera eficaz contra la propagación de patógenos de alto riesgo y protegiendo a la población en caso de nuevas amenazas.
Con la UATAN operativa, Canarias cuenta con una herramienta clave para contener brotes antes de que se conviertan en crisis de salud pública, consolidando al Hospital de La Candelaria como referente en gestión de emergencias infecciosas en el archipiélago.