Desembarco del MV Hondius bajo alta precaución

El MV Hondius arribó al puerto de Granadilla (Tenerife) el pasado lunes y se inició de inmediato un operativo de desembarco con protocolos de aislamiento y seguimiento de contactos. Las autoridades sanitarias detectaron a bordo varios pasajeros asintomáticos que podrían haber estado expuestos al hantavirus, por lo que se activó el plan de contingencia previsto para este tipo de brotes.

Se establecieron zonas de cuarentena en el propio crucero y en instalaciones portuarias, mientras se procedía a la repatriación de los viajeros. Cada caso fue registrado y se asignó un médico de referencia para monitorizar la evolución de los síntomas durante los siguientes 14 días.

Expertos critican la sobrecautela del operativo

Epidemiólogos de Salud Exterior, entre ellos Salvador Peiró (FISABIO) y Mar Faraco (AMSE), describen el nivel de precaución como "extremadamente alto" y atribuyen la decisión a la presión mediática y política que rodea el caso. "El riesgo para la población general es prácticamente inexistente", afirma Peiró, añadiendo que los protocolos podrían haberse simplificado sin comprometer la seguridad.

Faraco coincide y señala que "el protocolo contemplado garantiza la seguridad para todos, pero resulta complicado en exceso por el impacto informativo". Ambas voces advierten que, aunque podrían aparecer casos entre contactos estrechos, no se esperan contagios derivados del operativo.

Detalles del proceso de aislamiento y seguimiento

Los pasajeros sospechosos fueron trasladados a un centro hospitalario de referencia, donde se les realizó pruebas diagnósticas y se les mantuvo bajo observación. Se activó un registro de contactos que incluye a tripulantes, personal portuario y a los 14 españoles evacuados previamente, según informa Hondius: evacuados los 14 españoles y un epidemiólogo mientras el Gobierno canario disputa el fondeo.

Los protocolos incluyen el uso de equipos de protección individual, desinfección de áreas comunes y la restricción de acceso a la zona de embarque. Cada contacto identificado recibirá llamadas diarias para controlar la aparición de síntomas y se le indicará la necesidad de aislarse si presenta fiebre o malestar.

Contexto de la presión informativa

El brote de hantavirus en un crucero ha generado una cobertura mediática intensa a nivel local, nacional e internacional. Las autoridades han tenido que equilibrar la necesidad de transparencia con la gestión de la percepción pública, lo que ha llevado a decisiones que algunos expertos consideran "exageradas".

Aun así, el operativo ha sido ejecutado sin incidentes mayores y sin que se haya registrado ningún caso de transmisión a la comunidad de Tenerife. La vigilancia continuará durante las próximas semanas para asegurar que cualquier posible caso sea detectado a tiempo.

Perspectivas a corto plazo

Las autoridades sanitarias mantendrán el seguimiento de los contactos y la observación de los pasajeros repatriados. Se espera que, si no aparecen nuevos casos, las medidas de aislamiento se reduzcan progresivamente. Mientras tanto, la población de Tenerife puede continuar sus actividades cotidianas con la tranquilidad de que el riesgo de contagio es prácticamente nulo.

Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

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