Los perros que se alegran al ver a sus dueños no muestran felicidad

Los expertos veterinarios de diversas clínicas españolas coinciden en que la efusividad de los caninos al volver a casa no es un indicio de felicidad, sino un síntoma de ansiedad por separación. La observación se ha generalizado en los últimos meses y ha llevado a una revisión de los protocolos de adiestramiento doméstico.

Por qué la efusividad indica estrés y ansiedad por separación

Cuando un perro ladra, salta o incluso se orina al recibir a su dueño, está expresando una respuesta de estrés acumulado durante la ausencia. Los profesionales explican que la intensidad del saludo revela que el animal no ha gestionado la separación y que su sistema nervioso permanece en estado de alerta.

Este estado de excitación constante eleva la frecuencia cardíaca y, en perros de edad avanzada, puede desencadenar una sobrecarga cardiovascular que aumenta el riesgo de arritmias y otras patologías. "Los episodios repetidos de alta adrenalina pueden dañar el corazón del animal", señalan los veterinarios, por lo que recomiendan vigilancia médica en mascotas mayores.

Cómo reducir la ansiedad al llegar y salir de casa

Los especialistas proponen cambios simples en la rutina diaria. La primera medida es , de apenas unos segundos, evitando miradas prolongadas o gestos dramáticos. De igual forma, los saludos deben ser cortos y calmados, sin abrazos ni voces exaltadas.