Proyecto de granjas avícolas en Maranchón
Se han aprobado cinco granjas avícolas en el término municipal de Maranchón (Guadalajara), dentro de la ZEPA 'Parameras de Maranchón, Hoz del Mesa y Aragoncillo'. La autorización, concedida por la Junta de Castilla‑La Mancha, sitúa a la zona clave para la alondra ricotí bajo una fuerte presión productiva.
Las instalaciones se ubicarían en áreas de estepa arbustiva que albergan la última población española de la especie, declarada en peligro de extinción desde 2023. El proyecto incluye naves de gran escala y sistemas de alimentación intensiva que requieren grandes superficies de suelo.
Impacto del proyecto y argumentos de la defensa
La Plataforma para la defensa del Valle y Hoces del Mesa denuncia que las granjas contravienen el futuro Plan de Recuperación de la Alondra Ricotí, al fragmentar y destruir hábitats críticos. «Mientras la Junta refuerza la protección de esta ave, continúan avanzando proyectos de macrogranjas en el mismo territorio», explicó su portavoz Pedro García Lario.
Según la defensa, la pérdida de conectividad ecológica dificulta la reproducción y aumenta la mortalidad de los machos territoriales. El borrador del plan reconoce la vulnerabilidad extrema de la ave y señala la fragmentación como una de sus principales amenazas.
Contexto de la alondra ricotí y riesgos futuros

Un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid muestra que la población europea ha caído 29,9 % entre 2004 y 2022, pasando de cerca de 3.300 a menos de 2.300 machos territoriales. Además, su área de distribución se ha reducido 35,9 %, quedando por debajo de 624 km².
La alondra ricotí se concentra en cuatro provincias —Soria, Zaragoza, Teruel y Guadalajara— y está al borde de la extinción en varias regiones. Los modelos de viabilidad estiman una probabilidad de desaparición del 84 % al 90 % en los próximos veinte años si no se aplican medidas de recuperación.
Los expertos advierten que la instalación de granjas intensivas acelera la pérdida de estepas y la degradación del hábitat, sumándose a otras presiones como la intensificación agrícola y los parques eólicos. La situación ha reavivado el debate sobre la compatibilidad entre desarrollo agropecuario y conservación, un tema que también se refleja en la reciente iniciativa de Ángel León y Ecologistas en Acción.
Ante la aprobación, la Plataforma ha anunciado acciones legales y solicita la suspensión del proyecto hasta que se garantice la protección del hábitat. La decisión de la Junta en los próximos meses será decisiva para el futuro de la alondra ricotí y para el equilibrio entre la actividad ganadera y la biodiversidad.

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