Dolor lumbar en España: cifras y recomendaciones del cirujano
El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado la Encuesta de Salud 2023, que sitúa al dolor lumbar crónico como el segundo problema de salud más frecuente en la población española. El 20,1 % de las mujeres y el 13,5 % de los hombres reportan dolor lumbar persistente, y entre el 80 % y el 90 % de los españoles experimentarán al menos un episodio a lo largo de su vida. El cirujano ortopédico Dr. Ghassan Elgeadi subraya que, con el envejecimiento, más del 90 % de las personas mayores de 70 años desarrollarán alguna patología de la columna.
Dolor lumbar en España: cifras y recomendaciones del cirujano
La encuesta del INE muestra que el dolor lumbar es la primera causa de incapacidad laboral en menores de 45 años, lo que repercute en la productividad nacional. "La columna es una estructura que se daña con los años; hay que tener una conciencia activa de que esa estructura existe y hacer todo lo posible para evitar esos dolores o patologías", afirma el Dr. Elgeadi. Sus recomendaciones iniciales se centran en fisioterapia, ejercicio y educación postural como alternativas prioritarias frente a los analgésicos.
El especialista advierte que la falta de atención temprana convierte pequeñas molestias en problemas crónicos. "Aprovechar las molestias como excusa para visitar a un fisioterapeuta permite educar al paciente y enseñarle a manejar mejor su columna", explica. En su práctica, el Dr. Elgeadi ha observado una reducción significativa de episodios agudos cuando se siguen protocolos de rehabilitación preventiva.
En la mayoría de los casos, el dolor lumbar tiene origen mecánico: sobrecarga muscular, degeneración discal por uso incorrecto y posturas mantenidas durante años. El sedentarismo debilita el core y la musculatura paravertebral, aumentando la presión sobre los discos vertebrales. Este desequilibrio convierte cada movimiento cotidiano en un factor de riesgo.
El Dr. Elgeadi identifica cuatro hábitos nocivos: (1) permanecer sentado más de ocho horas sin pausas, (2) levantar objetos con la espalda doblada, (3) usar dispositivos móviles con la cabeza flexionada y (4) evitar la actividad física regular. Cada uno de ellos incrementa la carga sobre la columna y acelera el desgaste estructural.
Para contrarrestar estos hábitos, recomienda sesiones de fisioterapia que incluyan movilizaciones suaves, ejercicios de estabilización lumbar y entrenamiento del *core. Además, sugiere educación postural mediante talleres que enseñen la alineación adecuada al sentarse, estar de pie y al realizar actividades domésticas.
Cómo prevenir el dolor de espalda: pasos a seguir
El primer paso práctico es interrumpir el sedentarismo: cada 30 min, levantarse, estirar la zona lumbar y caminar dos minutos. Estas micro‑pausas reducen la presión intra‑discal y reactivan la musculatura de soporte.
Segundo, aprender a levantar correctamente: flexionar las rodillas, mantener la espalda recta y usar la fuerza de las piernas. Este método disminuye la carga directa sobre los discos y previene micro‑lesiones.
Tercero, optimizar la postura al usar dispositivos móviles: elevar la pantalla a la altura de los ojos y evitar la flexión cervical prolongada. Un ángulo de visión neutral protege tanto la columna cervical como la lumbar.
Cuarto, incorporar ejercicios de fortalecimiento del core al menos tres veces por semana. Movimientos como planchas, puentes y abdominales hipopresivos mejoran la estabilidad lumbar y reducen la incidencia de dolor.
Quinto, asistir a sesiones de fisioterapia preventiva una o dos veces al año, incluso sin dolor aparente. La evaluación temprana permite detectar desequilibrios y corregirlos antes de que se conviertan en patología.
Finalmente, mantener una alimentación equilibrada rica en proteínas favorece la reparación muscular y la salud ósea, complementando los esfuerzos físicos. El Dr. Elgeadi insiste en que la combinación de hábitos saludables y educación postural es la mejor defensa contra el dolor lumbar crónico.
Adoptar estos cambios no solo alivia molestias actuales, sino que protege la columna a largo plazo, reduciendo la probabilidad de incapacidad laboral y mejorando la calidad de vida en la tercera edad.