Carla Maronda, la joven de Xàtiva que supera la amputación y escribe su historia
Carla Maronda, de 27 años, nació en Xàtiva y, a los 25, sufrió una infección bacteriana durante una operación para extirpar un quiste en la ingle. La Staphylococcus aureus provocó un shock séptico que la dejó sin manos ni pies y la sumió en un coma de 12 días. Tras despertar, la joven decidió narrar su experiencia en el libro *El día que volví a abrir los ojos.
La pérdida de extremidades no fue el final del drama: durante su estancia en la unidad de cuidados intensivos, Carla sufrió cuatro paradas cardiorrespiratorias y tuvo que aprender a respirar con un ventilador. La recuperación física incluyó la adaptación a prótesis de alta tecnología, cuyo coste asciende a ≈200.000 €. «Aprendí a tranquilizarme, a respirar con la máquina, a no luchar contra ella, a sobrevivir sin hablar» escribe en su obra.
Detalles de la tragedia y la recuperación de Carla
La infección se manifestó pocos horas después de la intervención, cuando una aparente gastroenteritis se transformó en un shock séptico multiorgánico. Los médicos le comunicaron a su familia que sus extremidades estaban irremediablemente comprometidas y que debían despedirse de ella. Contra todo pronóstico, Carla despertó y, pese a la ausencia de musculatura, comenzó a entrenar con sus muñones para manejar un teclado adaptado. La escritura del libro fue, según ella, más ardua por la necesidad de teclear con los muñones que por la carga emocional del relato.







