Innovadores xuixos en Barcelona: los tres restaurantes que debes visitar
En la plaza del Sol de Gràcia, cuatro jóvenes profesionales han convertido el clásico xuixo en una apuesta de vanguardia. Insolent, el taller de Artur Martínez y el tercer espacio recomendado, Trü, ofrecen versiones que rompen con la receta tradicional sin perder la esencia del dulce catalán.

Los tres locales abren sus puertas en pleno otoño, aprovechando la temporada de festivales gastronómicos para presentar sus creaciones. Cada xuixo llega a la mesa como una pieza de diseño, con presentaciones que invitan a la foto y, sobre todo, al paladar.
Detalles de las propuestas: sabores y chefs detrás de la revolución del xuixo
Insolent sorprende con un xuixo de mascarpone e higos, elaborado por el chef Ferran Imedio. La masa, crujiente y ligera, envuelve un relleno cremoso que equilibra la dulzura del mascarpone con la acidez sutil de los higos frescos. El contraste de texturas ha convertido al xuixo en el postre estrella de su carta.
En el restaurante de Artur Martínez, la tradición se reinterpreta al horno con masa de brioche tipo *shokupan. El relleno de crema pastelera de vainilla, preparado por su equipo de pastelería, aporta una suavidad que recuerda a los clásicos pero con una frescura moderna. La presentación rectangular y el toque de caramelo quemado hacen que cada bocado sea una experiencia sensorial.
El tercer protagonista, Trü, apuesta por la innovación con un xuixo relleno de crema pastelera de vainilla perfumada con cardamomo y una capa de azúcar glas que se funde al contacto. El chef Pau Arenós destaca la incorporación de técnicas de repostería japonesa, como la cocción al vapor, que aporta una textura casi etérea al interior.
Breve contexto cultural del xuixo en la cocina catalana
El xuixo nació a principios del siglo XX en la Barceloneta, como un pastelillo de masa frita relleno de crema pastelera. Su forma alargada y su cobertura de azúcar lo convirtieron en un símbolo de la merienda popular. Con el paso de los años, la receta se mantuvo prácticamente inalterada, hasta que la nueva generación de cocineros decidió reinterpretarla.
Hoy, la revolución del xuixo refleja una tendencia más amplia en la cocina catalana: la búsqueda de la identidad a través de la experimentación. Al mezclar técnicas internacionales con ingredientes locales, estos restaurantes no solo revitalizan un clásico, sino que también invitan a los comensales a redescubrir sus raíces gastronómicas. La apuesta es clara: el xuixo vuelve a la mesa, pero como obra de arte contemporánea que celebra la tradición sin temer al cambio.
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Crítico Cultural
Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.
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