Royal Pop de Swatch y Audemars Piguet: colas y caos en el paseo de Gràcia
Este lunes, a pesar de la previsión de lluvia, decenas de personas volvieron a ocupar la acera del Paseo de Gràcia con sillas plegables y mochilas, esperando la reapertura de la tienda Swatch. La atmósfera, aunque más calmada que el sábado, sigue marcada por la expectativa de adquirir el codiciado Royal Pop, la colaboración con Audemars Piguet que ha generado una demanda sin precedentes.
La tienda reabrió sus puertas tras el cierre forzoso del fin de semana, y la fila avanza lentamente mientras los compradores se turnan para acercarse al mostrador. La mayoría reconoce que su objetivo no es conservar el reloj, sino revenderlo a doble o triple de su precio original, una práctica que alimenta el mercado negro de relojes de lujo.
Detalles del incidente y motivaciones de los compradores
El sábado, día del lanzamiento, la concentración de aficionados superó la capacidad de gestión del recinto. Los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana desalojaron a los asistentes de las tiendas de Swatch en el Paseo de Gràcia y en l'Illa Diagonal, mientras la marca colgaba carteles anunciando el cierre por motivos de seguridad. La medida provocó frustración y críticas a la organización, que no anticipó la magnitud de la afluencia.





