Desglose por tipo de vivienda y regiones

En marzo de 2026 el número total de compraventas se situó en 61 295, lo que supone una caída interanual del 2,2 %. La vivienda usada, que representa más del 78 % del mercado, registró 48 238 operaciones, un ligero aumento del 0,2 % y la cifra más alta en un mes de marzo desde 2007. Por el contrario, la vivienda nueva descendió 10,2 %, con 13 057 transacciones, encadenando tres meses consecutivos a la baja.

A nivel regional, los mayores descensos se concentraron en Cantabria (‑15,4 %) y el País Vasco (‑11,6 %). También retrocedieron Canarias (‑8,9 %), Baleares (‑8,3 %) y Murcia y Andalucía (‑6,5 % cada una). En contraste, Castilla‑La Mancha mostró un repunte del 11,5 %, Navarra del 8,2 % y La Rioja del 5,2 %. En los grandes mercados, Cataluña y Madrid registraron caídas del 3,5 % y 2,5 % respectivamente.

Contexto del mercado inmobiliario

El año 2025 cerró con un crecimiento del 11,5 % y un récord de 714 237 unidades vendidas, la cifra más alta desde los máximos de 2007. Esa expansión agotó la oferta disponible, generando una escasez que sigue presionando al alza los precios. "Los datos reflejan la presión sobre el acceso a la vivienda, sobre todo para los jóvenes y los hogares con menores recursos", explicó el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Esta falta de stock se traduce en un mercado donde la vivienda libre concentra cerca del 94 % de las transacciones (aproximadamente 57 500 en marzo) y la vivienda protegida, con 3 795 operaciones, cayó 10,4 % respecto al mismo mes del año anterior.

Perspectivas y posibles efectos

Si la escasez persiste, la tendencia a la baja de la vivienda nueva probablemente continuará, manteniendo la presión sobre los precios y dificultando aún más el acceso a la propiedad. No obstante, el dato intertrimestral muestra una ligera recuperación del 2,7 % respecto a febrero, lo que sugiere que el mercado podría estabilizarse en los próximos meses.

Los analistas advierten que, mientras la oferta no se amplíe, la caída del primer trimestre (‑2,6 %) será solo el inicio de un periodo de ajustes. Los compradores deberán prepararse a precios más altos y a una oferta limitada, mientras los promotores podrían replantear sus estrategias de lanzamiento para la vivienda nueva.

Conclusión

La caída de la compraventa en marzo confirma que el mercado inmobiliario español entra en una fase de contracción tras el auge de 2025. La combinación de escasez de oferta y precios al alza plantea desafíos para la adquisición de vivienda, especialmente entre los segmentos más vulnerables de la población.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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