El Supremo, en una serie de sentencias de los últimos meses, ha reiterado que la normativa de la Seguridad Social exige, además de los 15 años de cotización, una carencia específica de dos años dentro de los quince años inmediatamente anteriores a la solicitud de jubilación.
Como muestra la reciente huelga de Puig en Vacarisses, la falta de información clara sobre estos requisitos genera incertidumbre entre los trabajadores.
Requisitos de la jubilación que sorprenden a miles de trabajadores
La Ley General de la Seguridad Social, en su artículo 205.1.b), establece que no basta con haber cotizado 15 años a lo largo de la vida laboral; al menos dos de esos años deben estar comprendidos dentro de los 15 años inmediatamente anteriores al momento de la jubilación. Esta regla se conoce como la *carencia específica.
En la práctica, un empleado que acumuló 20‑30 años de cotización pero dejó de aportar al sistema varios años antes de los 65 quedará sin derecho a la pensión contributiva. La jurisprudencia reciente ha confirmado que la ausencia de cotización en los últimos dos años es motivo suficiente para denegar la prestación.
Cómo funciona la "doctrina del paréntesis" y por qué muchos la ignoran
La doctrina del paréntesis permite excluir determinados periodos sin cotización al comprobar la *carencia específica. Se aplica cuando el paro, la enfermedad grave o circunstancias excepcionales impiden trabajar, siempre que el solicitante haya mantenido su inscripción como demandante de empleo.
Los tribunales exigen la documentación que acredite la situación y la ausencia de voluntad de dejar de trabajar; la exclusión no es automática. En varios fallos, la falta de inscripción continua como demandante de empleo ha sido decisiva para rechazar la aplicación de la doctrina, dejando al solicitante sin cobertura pese a haber superado los años totales de cotización.
Qué puede ocurrir si no se cumplen los requisitos y los próximos retos del sistema
Si no se cumplen los dos años recientes, la Seguridad Social deniega la pensión y el interesado debe reactivar su cotización o aportar los períodos faltantes mediante pagos retroactivos, lo que puede suponer un coste elevado y retrasar la jubilación. Con la población mayor de 65 años proyectada a superar los 15 millones, el gasto en pensiones aumentará de forma significativa, según advierte la AIReF.
Ante este escenario, el Gobierno evalúa reformas que podrían endurecer la carencia específica o crear incentivos para prolongar la vida laboral. Conocer estos requisitos permite a los trabajadores planificar su jubilación y evitar sorpresas que podrían dejarles sin ingresos en la etapa más vulnerable.
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Editor de Economía
Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.
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