Eurofound alerta sobre la creciente brecha de propiedad inmobiliaria en Europa (sinsuelo)

Eurofound ha publicado su informe anual 2024, que muestra que la vivienda es ahora el principal motor de desigualdad estructural en la UE, superando al salario y al tipo de contrato. El estudio, basado en datos de 27 países, indica que la diferencia de patrimonio entre propietarios y arrendatarios se ha ampliado en un 35 % respecto a 2015.

En España la situación es la más crítica. Un 19,4 % de los inquilinos declara que pronto podría verse obligado a abandonar su vivienda, la mayor tasa entre los estados miembros.

¿Qué son los 'sinsuelo' y cómo afecta su situación al patrimonio de los trabajadores?

Los 'sinsuelo' son personas que pagan alquiler pero no poseen suelo. No acumulan patrimonio inmobiliario y, por tanto, no pueden beneficiarse de la revalorización del activo. El informe compara a dos trabajadores idénticos en salario, contrato y formación; el que compró una vivienda en 2005 ya ha duplicado su patrimonio, mientras que el que solo alquila ha gastado en diez años una suma equivalente al precio de un piso que nunca será suyo.

"La vivienda ya no es solo un techo, es la base de la riqueza familiar", dice el director de Eurofound. Este fenómeno se suma al debate sobre la jornada laboral que se refleja en Afterwork: la extensión de la jornada que preocupa a los jóvenes trabajadores.

Perspectivas y riesgos futuros para los 'sinsuelo' en la vejez

En la vejez, el propietario podrá vivir sin alquiler o incluso obtener liquidez mediante una hipoteca inversa. El sinsuelo, en cambio, seguirá destinando una parte importante de su pensión al alquiler, lo que reduce su nivel de vida y su dignidad.

España combina estancamiento salarial, alta presión migratoria y la conversión de viviendas en alquiler turístico, lo que ha reducido la oferta de pisos para residentes. Por eso, el informe advierte que la brecha de dignidad entre propietarios y arrendatarios podría ampliarse en los próximos diez años.

Eurofound recomienda a los gobiernos reforzar la oferta de vivienda asequible, fomentar la compra cooperativa y crear esquemas de ahorro vinculados al alquiler. En la UE se están evaluando fondos europeos para financiar proyectos de vivienda social que podrían mitigar la tendencia. El objetivo de la UE para 2030 es reducir la brecha de patrimonio en al menos un 20 %.

Con una población que envejece a ritmo acelerado, la falta de vivienda propia se convierte en un factor de vulnerabilidad creciente. Si la brecha no se frena, la presión sobre los sistemas de pensiones y la cohesión social aumentará. Los lectores pueden informarse sobre sus derechos laborales, como la posibilidad de solicitar 20 horas libres pagadas, que también contribuyen a una mejor planificación financiera.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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