Marlaska niega que la muerte sea un asesinato

Dos guardias civiles fallecieron el 8 de mayo a 80 millas náuticas de la costa onubense durante un operativo contra el narcotráfico. Un choque entre dos embarcaciones del Instituto Armado provocó la muerte inmediata de uno y la del otro en el trayecto al hospital.

Declaración del ministro y respuesta del PP

En la sesión de control, el ministro del Interior Fernando Grande‑Marsalaska afirmó que se trató de una muerte en acto de servicio y rechazó la calificación de asesinato. «No tiene las mismas características que el caso de Barbate», sostuvo, añadiendo que los agentes estaban a bordo de una de las patrulleras más avanzadas.

La diputada del PP Cuca Gamarra lo acusó de instrumentalizar el dolor de las víctimas y criticó su ausencia en el funeral. «Es absolutamente inexplicable que usted no estuviera en su funeral», dijo, señalando que la falta del ministro equivalía a la ausencia del Estado.

El diputado Borja Sémper denunció la falta de respuesta del Gobierno al narcotráfico y exigió la restitución de la unidad de élite OCON‑Sur, que según él estaba logrando resultados extraordinarios (OCON‑Sur bajo la lupa…).