Principales hallazgos

Biznegra ha publicado el estudio "Voces, cuerpos y fronteras", el primero que documenta sistemáticamente la misogynoir en territorio español. El informe muestra cómo racismo y misoginia se combinan para crear formas de violencia que van más allá del ámbito doméstico: imposiciones como el alisado del pelo, amenazas de deportación al denunciar, y el rechazo institucional a sus quejas.

"No denunciamos porque no creemos que nos vayan a creer", afirma una de las entrevistadas, subrayando el miedo a no ser escuchadas tanto por la policía como por su propia comunidad. El estudio recoge testimonios de mujeres con y sin estatus migratorio regular, evidenciando que la falta de DNI o de regularización agrava el acceso a vivienda y a la protección judicial.

La ausencia de datos oficiales sobre la población negra y las violencias que la afectan es un obstáculo central. Sin cifras desagregadas, "si no se recogen, no se reconocen, y si no se reconocen, no existen", advierte la politóloga del proyecto.

Repercusiones y próximos pasos para la política pública

La invisibilización del racismo produce consecuencias directas: precariedad laboral, exclusión de servicios y una mayor vulnerabilidad a abusos en el trabajo agrícola, donde muchas mujeres negras son empleadas en condiciones de b sin garantías. La falta de reconocimiento oficial también dificulta la creación de recursos específicos, como refugios adaptados a sus necesidades culturales y lingüísticas.