Alarma en ríos por calor y contaminación – resultados de la revisión internacional

Una revisión internacional liderada por Michelle van Vliet de la Universidad de Utrecht ha analizado 965 casos de calidad del agua en ríos sometidos a sequías, olas de calor e inundaciones. Los resultados indican un deterioro sistemático que afecta a continentes enteros.

El estudio encontró que 68 % de los casos presentaron empeoramiento durante periodos secos y cálidos, y 51 % mostraron alteraciones tras lluvias intensas. En EE. UU. y Europa central, 87 % de los ríos se están calentando y 70 % pierden oxígeno disuelto.

Los investigadores explican que el calor reduce la capacidad natural de los cauces para diluir contaminantes y mantiene el agua en estado estancado, lo que favorece la acumulación de sustancias tóxicas. La combinación de temperaturas altas y caudales reducidos crea un entorno propicio para la proliferación de algas y bacterias.

"El calor está reduciendo la capacidad de los ríos para diluir contaminantes, lo que agrava la contaminación incluso en cuerpos de agua que antes se consideraban limpios", señaló van Vliet.

Cómo el aumento de temperatura y la escasez de caudal agravan la contaminación

Con menos agua disponible, la dilución de residuos disminuye drásticamente. Los contaminantes que antes se dispersaban quedan concentrados, elevando su toxicidad.

El aumento de la temperatura también reduce el oxígeno disuelto, esencial para peces, moluscos e insectos acuáticos. Al mismo tiempo, bacterias y algas consumen ese oxígeno a mayor velocidad, creando zonas hipóxicas.

Estas condiciones favorecen explosiones de algas nocivas y proliferación bacteriana, que a su vez generan gases de efecto invernadero y liberan nutrientes y metales del sedimento. Las pérdidas económicas derivadas de agua insegura y daños ambientales superan los 260 000 millones de dólares al año a nivel global.

En Estados Unidos, la contaminación por nutrientes cuesta casi 1 000 millones de dólares anuales a la industria turística, y propiedades valoradas en 930 000 millones de dólares están amenazadas por inundaciones repetidas y degradación fluvial.

Perspectivas y riesgos futuros para los recursos hídricos

Si la tendencia continúa, los costos vinculados al cambio climático podrían alcanzar 38 billones de dólares anuales en 2050, una cifra que supera ampliamente la inversión necesaria para limitar el calentamiento a dos grados.

Los científicos advierten que se requieren medidas de mitigación urgentes: restauración de riberas, gestión sostenible de fertilizantes y mejora de infraestructuras para retener caudales. Sin acción, la calidad del agua seguirá deteriorándose, afectando la salud pública y la seguridad alimentaria.

Los ecosistemas acuáticos están en riesgo de colapso, lo que repercutirá en la pesca, el turismo y la disponibilidad de agua potable. La población debe exigir políticas que reduzcan las emisiones y protejan los cauces antes de que los daños sean irreversibles.


Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

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