Trump eleva el cupo de refugiados a 17.500, solo para sudafricanos blancos
El presidente Donald Trump anunció este martes que el límite de refugiados que EE. UU. aceptará en el año fiscal 2025‑2026 pasa de 7.500 a 17.500. La ampliación se aplica única y exclusivamente a los llamados afrikáneres, descendientes blancos de Sudáfrica.
La medida entra en vigor el 1 de octubre de 2025 y se basa en una supuesta persecución de esta comunidad en su país de origen, según declara el mandatario en el Registro Federal.
Detalles de la medida y justificación del presidente
Trump explicó que la "situación de emergencia imprevista" justifica la ampliación. Señaló que, hasta el 30 abril de 2025, EE. UU. habían recibido 6.069 refugiados, de los cuales 59 llegaron el 15 de mayo a Dulles y la mayoría eran sudafricanos.
El proceso de verificación para los afrikáneres se redujo a varios meses, frente a los años que suelen requerir los solicitantes de otras nacionalidades. Trump afirmó que la persecución incluye ataques contra granjeros y que la comunidad enfrenta "grave riesgo de genocidio".
Reacciones internacionales y posibles consecuencias
Senadores demócratas Dick Durbin (Illinois) y Alex Padilla (California), junto a los representantes Jamie Raskin y Pramila Jayapal, calificaron la política de "vergonzosa" y acusaron a la administración de abandonar a aliados afganos y a otros refugiados que esperaban su reasentamiento.
El gobierno sudafricano rechazó la acusación de persecución sistemática, argumentando que la violencia en el país afecta mayoritariamente a la población negra y a los sectores más vulnerables. Expertos en derechos humanos señalaron que la medida podría erosionar la credibilidad del programa de refugiados estadounidense y complicar futuras negociaciones bilaterales.
En el plano geopolítico, la decisión refuerza la agenda migratoria restrictiva de la administración y plantea un precedente de cuotas diferenciadas por origen étnico. Observadores advierten que, si EE. UU. persiste en este enfoque, podría enfrentar sanciones diplomáticas o la reducción de cooperación en otras áreas, como la seguridad y el comercio.
"Esta política privilegia a un grupo en detrimento de miles de personas que han arriesgado sus vidas por los intereses de EE. UU.", añadió el senador Durbin en un comunicado.
El futuro de la medida dependerá de la respuesta del Congreso y de la presión internacional. Mientras tanto, los afrikáneres que ya han solicitado asilo esperan la emisión de visas, y los grupos de derechos humanos preparan acciones legales para cuestionar la constitucionalidad de la discriminación basada en origen étnico.
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Corresponsal Internacional
Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.
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