Propuesta de Bill Gates
Bill Gates ha sugerido que los gobiernos introduzcan un impuesto específico a la inteligencia artificial y a otras tecnologías avanzadas. La idea, presentada en una entrevista reciente, busca crear una nueva fuente de ingresos públicos que compense la disminución de puestos de trabajo provocada por la automatización.
El millonario argumenta que, en un escenario con menos trabajadores, los recursos fiscales deben provenir de las rentas extraordinarias generadas por estas tecnologías. Propone que el gravamen sea lo suficientemente bajo como para no desalentar la inversión, pero lo suficientemente alto para financiar políticas sociales.
Detalles de la propuesta y reacciones
El plan contempla un tipo impositivo que se aplicaría a los beneficios netos derivados de la IA, la robótica, la biotecnología y la computación cuántica. La recaudación se destinaría a programas de reconversión profesional, subsidios de desempleo y educación continua.
Diversas voces han respondido. El Papa Francisco ha advertido sobre los riesgos sociales de la IA, subrayando la necesidad de proteger la dignidad humana. Expertos en política fiscal coinciden en que gravar rentas extraordinarias no debería frenar la innovación, siempre que el mecanismo sea transparente y esté bien calibrado.





