Doctor X y su asesoría en la Silk Road
Fernando Caudevilla, médico de familia conocido como Doctor X, ofreció consultas sobre drogas en la plataforma Silk Road entre 2011 y 2014. La actividad se realizó desde Madrid y se limitó a la deep web, donde los usuarios buscaban información sobre sustancias.
Durante el periodo de mayor actividad, entre abril y octubre de 2013, el doctor respondió a más de 400 preguntas de usuarios. Cada consulta duraba unos minutos y se centraba en dosis, efectos y medidas de seguridad, sin promover el consumo.
El servicio se organizó como una rutina de tres horas diarias, en la que el médico revisaba el foro de salud de Silk Road y redactaba respuestas. El pago se efectuaba exclusivamente en bitcoins, tanto por honorarios como por donaciones voluntarias de los usuarios.
Según sus propias declaraciones, el administrador del sitio le financiaba el tiempo dedicado, mientras que los usuarios le enviaban propinas en la misma criptomoneda. Esta modalidad permitió mantener el anonimato tanto del doctor como de los consumidores.
Cómo funcionaba la ayuda de Doctor X y por qué persistió
Tras el cierre de Silk Road por el FBI en octubre de 2013, Doctor X migró su actividad a mercados y foros similares que surgieron en la deep web. Allí continuó atendiendo consultas, manteniendo el mismo ritmo de tres horas diarias.
A diferencia de los administradores de Silk Road, que fueron procesados y encarcelados, Caudevilla no ha sido imputado. Las autoridades europeas consideraron su labor una forma de reducción de daños, no una actividad delictiva, lo que le ha permitido seguir operando.
El médico afirma que su objetivo es informar a usuarios que ya consumen, para evitar sobredosis y complicaciones médicas. Señala que la mayoría de los consumidores no presentan problemas de dependencia, pero carecen de información fiable.
Contexto de la reducción de daños en la deep web
Silk Road funcionaba como un mercado anónimo donde se podían comprar sustancias ilícitas pagando con bitcoins. El anonimato atraía a compradores de todo el mundo, pero también dificultaba la intervención sanitaria tradicional.
La estrategia de reducción de daños se diferencia de la persecución penal al priorizar la salud del individuo. En entornos donde la prohibición no impide el consumo, ofrecer información médica puede salvar vidas, aunque el marco legal sea ambiguo.
Expertos en salud pública señalan que la presencia de profesionales como Doctor X reduce la mortalidad por sobredosis y disminuye la transmisión de enfermedades relacionadas con el consumo de drogas inyectables.
En 2024 se publicó la novela Doctor X: El médico de la Dark Web, que mezcla hechos reales con ficción y ha puesto de relieve el debate ético sobre la intervención médica en la deep web.
Mientras las autoridades siguen persiguiendo a los vendedores, la figura del médico asesor seguirá presente en la red profunda. Su continuidad plantea preguntas sobre cómo equilibrar la seguridad pública con la necesidad de información sanitaria para usuarios ocultos.

Temas relacionados
Redactor científico
¿Te ha gustado este artículo?
Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.





