Incivismo en los asientos reservados del transporte público de Barcelona
TMB mostró este jueves imágenes que documentan la ocupación indebida de los asientos y espacios reservados en metro y bus de Barcelona. Las grabaciones aparecen en las pantallas de la red y evidencian el problema en tiempo real.
Pasajeros ocupando asientos reservados para personas con movilidad reducida en el metro de Barcelona
Los asientos y zonas destinadas a sillas de ruedas, cochecitos y personas con movilidad reducida siguen siendo ocupados por pasajeros que no los necesitan. Cuatro usuarios reales – Eladio, Aitor, Mireia y Nati – relatan sus dificultades diarias.
Cómo afecta la ocupación indebida a usuarios con movilidad reducida
Eladio, un señor que camina con bastón, se ve obligado a permanecer de pie en el pasillo del bus, sin poder agarrarse a la barra de apoyo. "Por su seguridad, es preferible que viaje sentado", explica la campaña de TMB.
Usuario con cochecito y otro con silla de ruedas intentando acceder a los espacios reservados en el bus
Aitor, joven en silla de ruedas, intenta acceder al espacio habilitado para colocar el cinturón, pero lo encuentra ocupado por pasajeros que se apoyan en la barra y el cristal de la ventana. La falta de espacio le obliga a viajar de pie, aumentando el riesgo de caídas.
Mireia, madre con su hija de tres años, está de pie en el metro sosteniendo al bebé, lo que dificulta mantener el equilibrio. Nati, que usa muletas, intenta usar el ascensor del metro, pero la gente que puede bajar por las escaleras lo bloquea, dejándola sin la única vía de acceso que necesita.
La ocupación indebida compromete la seguridad de estos usuarios y reduce la accesibilidad del sistema, obligándolos a viajar en condiciones de vulnerabilidad y a renunciar al derecho a una movilidad digna.
Contexto de campañas y normativa en Barcelona
Durante 2023‑2024, la autoridad de transporte lanzó campañas bajo los lemas "Ponte en mi piel, no en mi lugar" y "Detrás de los pictogramas hay personas como yo" para concienciar al público. A pesar de los esfuerzos, la conducta incívica persiste.
La normativa municipal obliga a respetar los pictogramas y a dejar libres los asientos reservados. La concejala de Salud y Personas con Discapacidad, Marta Villanueva, recuerda que muchas personas solo pueden usar el transporte si disponen de esos asientos y espacios. La presidenta de TMB, Laia Bonet, ha reiterado que garantizar la movilidad de todas las personas con discapacidad es una prioridad.
El seguimiento de la campaña incluye anuncios en la megafonía, vinilos en los autobuses y la difusión continua en las pantallas. El objetivo es que el respeto a los asientos reservados deje de ser una excepción y se convierta en la regla.
Si la presión social y la vigilancia de TMB aumentan, es probable que la ocupación indebida disminuya, mejorando la experiencia de viaje para quienes realmente la necesitan.