Apertura del juicio y alegación de error de prohibición
La Audiencia Provincial de Badajoz abrió ayer la fase inicial del proceso contra David Sánchez Pérez‑Castejón, hermano del presidente del Gobierno. La defensa, encabezada por el letrado Emilio Cortés, sostuvo que su cliente no pudo saber que sus actos constituían delito. La acusación solicita hasta tres años de prisión por un presunto enchufe en la Diputación.
El argumento central es el llamado «error de prohibición completo». Según la defensa, Sánchez Pérez‑Castejón desconocía la ilicitud de la contratación, del cambio de funciones y del nombramiento de su amigo como colaborador. La tesis se basa en jurisprudencia que admite el desconocimiento total del carácter delictivo cuando la norma no es clara.
El tribunal pidió a la defensa que exponga con detalle la teoría antes de iniciar la fase probatoria. Cortés indicó que presentará un informe final que desarrollará la tesis y que, de ser aceptada, implicaría la absolución inmediata. Mientras tanto, el juez dejó pendiente decidir sobre las cuestiones previas planteadas.
La acusación, presentada por la Fiscalía, sostiene que Sánchez Pérez‑Castejón favoreció la contratación de su amigo a cambio de favores políticos. El escrito indica que el nombramiento se realizó sin concurso y que la remuneración supera los límites habituales para el puesto.





