Resumen de la reunión del lunes

Pedro Sánchez convocó este lunes a la Ejecutiva Federal del PSOE en la sede de Ferraz. La cita tuvo como objetivo definir la estrategia frente a la creciente presión judicial que afecta a varios miembros del entorno del presidente. Entre los presentes estuvo la portavoz del grupo, Montse Mínguez, quien describió la situación como un "linchamiento" contra el socialismo.

En la rueda de prensa posterior, Mínguez afirmó que la oposición está intentando "marrullar" al gobierno y que el partido debe presentar una narrativa de victimización. La reunión se produce justo después de la imputación del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero y la intervención de la UCO en la sede central para recabar pruebas del caso Leire.

Detalles de la estrategia de victimización y reacciones internas

El discurso interno se centra en la etiqueta de "oposición marrullera" que el presidente ya había mencionado el domingo anterior. La cúpula federal acordó reforzar la idea de que las investigaciones son un ataque político dirigido a desestabilizar al gobierno. Se enfatizó la necesidad de comunicar que el PSOE sigue trabajando para la ciudadanía pese a los procesos judiciales.

Sin embargo, dentro del partido emergen voces críticas que exigen medidas más drásticas, como adelantar las elecciones generales o convocar un congreso extraordinario. Estos sectores argumentan que la continuidad del mandato sin cambios podría erosionar la credibilidad del partido. La dirección, liderada por , descartó cualquier variación en la hoja de ruta, insistiendo en que el plan de gobierno se mantendrá hasta .