Mohenjo‑Daro muestra disminución de la desigualdad
El equipo de la Universidad de York, publicado en *Antiquity, ha demostrado que la gran ciudad del Indo redujo su brecha económica a lo largo de más de 4.000 años. El hallazgo se basa en el análisis de los restos habitacionales del yacimiento de Mohenjo‑Daro, situado en el actual Pakistán.
Los investigadores compararon el tamaño de las viviendas en distintas fases de la ocupación y observaron que la diferencia entre casas grandes y pequeñas se fue estrechando con el tiempo, llegando a niveles similares a los de las primeras aldeas agrícolas.
Cómo la investigación reveló la reducción de brechas económicas y la inversión pública
El estudio utilizó mediciones precisas de los planos de suelo y de la volumetría de las estructuras para cuantificar la disparidad habitacional. En la fase inicial, las casas más amplias superaban a las más pequeñas en hasta un 200 % de superficie; en la fase tardía, esa diferencia cayó a menos del 30 %.
Paralelamente, la ciudad destinó recursos a infraestructuras de uso colectivo: sistemas de drenaje revestidos de ladrillo, calles ordenadas y un sistema de pesas y medidas estandarizado. No se hallaron restos de palacios ni de edificios administrativos que concentraran el poder.
Los sellos comerciales del Indo, hallados en viviendas corrientes, evidencian una economía de mercado abierta. Su presencia en hogares modestos indica que la actividad comercial no estaba reservada a una élite, sino que beneficiaba a la población en general.
Contexto: la desigualdad típica en ciudades antiguas
En la mayoría de los centros urbanos de la Antigüedad, la riqueza se concentraba en élites políticas o religiosas que controlaban la construcción de monumentos, templos y palacios. Mesopotamia, el antiguo Egipto o las polis griegas presentan claros indicadores de estratificación social.
Mohenjo‑Daro rompe ese patrón. La ausencia de estructuras palaciegas y la uniformidad de los instrumentos de medida sugieren una organización más equitativa, comparable a la de comunidades agrícolas donde la distribución de recursos era más homogénea.
Implicaciones y próximos pasos
Este hallazgo obliga a replantear la idea de que la urbanización implica necesariamente una mayor concentración de poder y riqueza. Los arqueólogos planean ampliar el estudio a otros asentamientos del Indo para verificar si la tendencia observada es un caso aislado o una característica regional.
Si se confirma, la evidencia reforzará la visión de que sociedades antiguas pudieron desarrollar formas de cooperación y gestión colectiva que favorecían el bienestar general, ofreciendo lecciones para la planificación urbana contemporánea.
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Redactor científico
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