Ayuno de dopamina: Enrique Rojas explica el objetivo
Enrique Rojas ha publicado en Instagram que el ayuno de dopamina pretende volver a gobernar el placer, no suprimirlo. Según el psiquiatra, la práctica consiste en limitar estímulos que generan gratificación inmediata, como pantallas, notificaciones y contenidos digitales, para recuperar la capacidad de renuncia. "No se trata de vivir sin placer, sino de dirigir la conducta con equilibrio y libertad", afirma.
El objetivo, según Rojas, es liberar la mente de la constante demanda de atención que impone la era digital. Limitar estos estímulos, según él, permite que el cerebro vuelva a valorar recompensas más duraderas y menos superficiales.
Ayuno de dopamina: cómo funciona y por qué se propone
La práctica se basa en abstenerse de fuentes de dopamina durante periodos definidos, típicamente 30 días. Anne Lembke, autora de *Dopamine Nation, explica que la reprogramación de las vías de recompensa cerebral puede lograrse en ese tiempo, aunque la respuesta varía según la persona. La metodología sugiere eliminar o reducir el uso de smartphones, redes sociales, videojuegos y cualquier contenido que produzca gratificación instantánea.
Durante el ayuno, se recomienda sustituir los hábitos digitales por actividades que requieran esfuerzo, como ejercicio físico, lectura profunda o tareas domésticas. Lembke describe el proceso como "pagar por adelantado": al experimentar incomodidad o dolor, el cerebro recompensa con una liberación de dopamina más equilibrada.
James Sinka, emprendedor estadounidense, ha identificado cuatro grandes generadores de dopamina: redes sociales, comida, pornografía y drogas. Su análisis, citado en una entrevista, refuerza la idea de que la exposición constante a estos estímulos crea tolerancia cerebral, reduciendo la capacidad de disfrutar actividades cotidianas.
El ayuno no implica eliminar por completo todas las fuentes de placer. Rojas insiste en que se trata de identificar la conducta o sustancia que genera problemas y moderarla. La propuesta es aplicar la restricción de forma selectiva, enfocándose en aquello que más interfiere con la vida diaria.
Ayuno de dopamina: contexto breve en la salud mental
El ayuno de dopamina se define como la reducción voluntaria de la exposición a estímulos que disparan el neurotransmisor dopamina. Dentro del debate sobre adicciones y salud mental, la práctica ha ganado adeptos como herramienta para disminuir la ansiedad y mejorar la autorregulación.
James Sinka señala que la omnipresencia de dispositivos conectados ha aumentado la frecuencia de recompensas inmediatas, generando una dependencia psicológica. Anne Lembke añade que, al reprogramar las vías de recompensa, se puede disminuir la vulnerabilidad a conductas adictivas, aunque advierte que los resultados no son uniformes.
En España, la discusión sobre el ayuno de dopamina ha encontrado eco en la comunidad médica y en pacientes que buscan alternativas a tratamientos farmacológicos. Algunos profesionales recomiendan combinar el ayuno con terapia cognitivo-conductual para potenciar los efectos.
Para quienes desean iniciar la práctica, Rojas sugiere comenzar con un periodo de una semana sin notificaciones, seguido de una fase de 30 días sin redes sociales y con horarios limitados para el uso de dispositivos. La clave, según él, es la consistencia y la autoobservación de los cambios en el estado de ánimo.
El impacto potencial del ayuno de dopamina se extiende más allá del individuo. En entornos laborales, reducir la dependencia de estímulos digitales podría mejorar la concentración y la productividad. En el ámbito familiar, fomentar momentos sin pantallas favorece la interacción cara a cara.
Aunque la evidencia científica aún está en desarrollo, la práctica ya ha sido adoptada por personas que reportan mayor claridad mental y menor sensación de urgencia constante. Como indica Lembke, "no es una solución mágica, pero sí una herramienta que, bien aplicada, puede equilibrar el sistema de recompensas del cerebro".
Para profundizar en experiencias relacionadas con la salud mental, lea la historia de Marisa, que ingresa voluntariamente en la unidad psiquiátrica de Bellvitge y el caso de Meritxell Calduch, que sigue corriendo pese a una orden médica.
En conclusión, el ayuno de dopamina, tal como lo plantea Enrique Rojas, busca restablecer el control sobre los impulsos de placer mediante la reducción consciente de estímulos digitales. Su efectividad depende de la disciplina personal y de la adaptación individual, pero ofrece una vía práctica para quienes buscan disminuir la ansiedad generada por la sobrecarga de información.
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Redactor científico
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