Esta semana la Federación Internacional del Automóvil (FIA) confirmó que los neumáticos slick de Fórmula 1 no pueden instalarse en vehículos de uso cotidiano. La decisión refuerza la prohibición legal y técnica que ya existía para proteger a los conductores.

Aunque ambos tipos comparten un diámetro de 18 pulgadas, los compuestos y la arquitectura de los slicks están diseñados exclusivamente para circuitos de alta velocidad.

Neumáticos de Fórmula 1 no aptos para coches de calle

Los slicks de Fórmula 1 carecen de cualquier tipo de dibujo y, por tanto, no pueden evacuar agua. En una carretera mojada el contacto con el asfalto se pierde al instante, provocando aquaplaning y una caída abrupta del agarre. Además, la rigidez de la carcasa está pensada para soportar fuerzas de frenado y lateralidad que solo se alcanzan en pista.

Instalar estos neumáticos en un turismo violaría normas de seguridad vial y de homologación. Los seguros de automóviles no cubrirían un accidente provocado por un neumático no homologado, y la policía podría inmovilizar el vehículo.

Razones técnicas que impiden usar neumáticos slick en la vía pública

Falta de dibujo: sin ranuras, el agua se acumula bajo la banda de rodadura. En condiciones de lluvia, el neumático flota sobre una película de agua y el conductor pierde el control.