Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque militar contra Irán el 28 de febrero de 2024, provocando una reacción inmediata en los mercados financieros mundiales.

Ataque a Irán y reacción inmediata de los mercados

Los principales índices bursátiles cayeron tras el anuncio, obligando a los analistas a rebajar ligeramente las tasas de crecimiento previstas para la mayoría de las regiones económicas. Al mismo tiempo, las previsiones de inflación se ajustaron al alza, reavivando el temor de que el precio de los bienes y servicios vuelva a subir de forma sostenida.

Este giro reduce el margen de maniobra de los bancos centrales, que ahora disponen de menos espacio para recortar tipos de interés sin provocar un descalentamiento de la actividad.

Impacto en el comercio y en las expectativas de beneficios

El bloqueo parcial del estrecho de Ormuz, vía clave para el transporte marítimo, ha generado incertidumbre en los mercados energéticos. Aproximadamente 20 % del comercio mundial de gas natural licuado y 25 % del petróleo pasan por este estrecho, por lo que cualquier interrupción afecta directamente a los precios internacionales.

A pesar de la tensión, el consenso de mercado mantiene una expectativa de crecimiento de beneficios del 25 % para el índice . Esta proyección se refleja en informes de gestores de fondos que citan el desempeño de compañías como .