En el programa 'Cómetelo' de Canal Sur, el cocinero Enrique Sánchez reveló ayer la receta del ajoblanco de huevo frito, un plato frío que combina la tradición andaluza con la sorpresa del huevo frito triturado.

Enrique Sánchez presenta su ajoblanco de huevo frito en Canal Sur

En el episodio emitido el 9 de junio, Sánchez explicó paso a paso cómo elaborar la sopa blanca con huevo frito entero. El chef, nacido en Sevilla y criado en Málaga, utilizó el estudio del canal para demostrar cada detalle, desde la hidratación de las almendras hasta el colado final. "Quiero que los sevillanos encuentren una alternativa fresca y sabrosa al calor que nos aplasta", afirmó durante la transmisión.

Receta paso a paso y el secreto del chef

Los ingredientes son escasos pero precisos: cuatro huevos fritos, 100 g de almendras peladas, 50 g de miga de pan, 3 dientes de ajo, 80 g de jamón serrano en taquitos, piñones, albahaca fresca, aceite de oliva virgen extra, vinagre, sal y pimienta. Primero, se remojan las almendras en un vaso y medio de agua para que se ablanden. Mientras tanto, se fríen los ajos hasta dorarlos, se reservan y se aprovecha el mismo aceite para freír los huevos hasta que la yema quede prácticamente cocida.

Una jarra grande recibe el pan, las almendras escurridas, los ajos fritos, dos cucharadas de vinagre, cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta. A continuación, se tritura la mezcla con los huevos fritos enteros, logrando una textura ultra cremosa; Sánchez insiste en que cuanto más se triture, menos restos quedarán en el colador. Tras colar para obtener una consistencia fina, el ajoblanco se enfría en la nevera. Cuando está frío, se sirve con la guarnición de jamón y piñones espolvoreados, y un toque de albahaca fresca y un chorrito de aceite.

Contexto veraniego en Sevilla y la tradición del ajoblanco

Sevilla atraviesa un verano histórico, con temperaturas que superan los 40 °C y una humedad que intensifica la sensación térmica. Ante este clima, los sevillanos buscan platos que alivien sin renunciar al sabor, y el ajoblanco, sopa de origen andaluz, ha sido durante siglos la respuesta refrescante. La incorporación del huevo frito, propuesta por Sánchez, añade proteína y una nota crujiente que rompe la monotonía de los platos fríos tradicionales.

Esta versión moderna respeta la esencia del ajoblanco: almendras, ajo y vinagre, pero la eleva a la mesa contemporánea. Al combinar la frescura de la sopa con la riqueza del huevo frito, el chef crea un contraste que resulta tanto visual como gustativo, ideal para los terrazas y patios sevillanos donde la gente se reúne a merendar bajo la sombra.

Con la difusión de la receta en la televisión regional, se espera que hogares y bares de la capital andaluza empiecen a incluir el ajoblanco de huevo frito en sus menús de verano, ofreciendo a los comensales una alternativa que combina tradición y creatividad culinaria.

Pablo Hernández Gil
Pablo Hernández Gil

Crítico Cultural

Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.

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