Descubrimiento del refugio antiaéreo

Durante la remodelación del Mercat de l'Abaceria, en la calle Torrijos, los operarios se toparon con una abertura de hormigón que no correspondía al proyecto de pavimento. La excavación reveló una galería subterránea que, según los primeros informes, data de finales de 1937. El Servicio de Arqueología de Barcelona tomó el control del sitio y detuvo las obras para iniciar la documentación.

El hallazgo se comunicó al Ayuntamiento y a la Consejería de Cultura, que acordaron preservar el espacio para su estudio. Los técnicos instalaron equipos de medición y fotografía para registrar la estructura antes de cualquier intervención posterior. "Es una oportunidad única para conocer de primera mano la red de refugios que protegió a la población durante los bombardeos", señaló la directora del Servicio de Arqueología.

Detalles del hallazgo y su estado de conservación

La galería descubierta mide 68 m de largo, 1,1 m de ancho y una altura de casi 2 m, situada a unos 10 m bajo el nivel de la calle. Estas dimensiones coinciden con los planos municipales que describen el refugio número 230, previsto para albergar a 240 personas.

En el interior se hallaron luces de aceite, una moneda de 1938, varios grafitis que relatan la angustia del momento y restos de letrinas y sistemas eléctricos rudimentarios. Las paredes presentan la arcilla natural del terreno, sin revestimiento final, lo que evidencia que la obra quedó inconclusa por la escasez de materiales al final de la contienda.