Balance de la presidenta y su despedida
Cani Fernández ha presentado su balance a seis días de concluir su mandato el 17 de junio. En la comparecencia declaró que su gestión ha estado marcada por "aciertos y errores" y que, aunque no se arrepiente de ninguna decisión, "hubiera hecho muchas cosas de forma distinta, si hubiera podido". Definió estos seis años como "los mejores de su vida profesional" y reconoció momentos de presión, soledad institucional y críticas tanto justas como injustas.
La presidenta subrayó que la independencia del regulador se prueba cuando las decisiones son difíciles y no favorecen a ningún grupo. Aseguró que la CNMC ha defendido esa independencia con "todas sus fuerzas", aunque sin citar casos concretos, y recordó que la autoridad no está para elegir la comodidad, sino la responsabilidad.
Detalles de sus declaraciones y críticas al organismo
En sus palabras, la competencia es "el derecho que sirve para recordarle a Don Dinero que también debe estar sometido a las reglas". Insistió en que el presidente del Pleno debe conocer todas las áreas de la CNMC, ya que su función diaria es presidir la Sala de competencia, mientras que la Sala de regulación corresponde al vicepresidente.
Fernández recomendó al Ejecutivo que el sucesor posea "capacidad técnica" y "sentido común". "Un presidente debe saber de competencia, de regulación y de la interacción entre ambas áreas", afirmó, añadiendo que la falta de conocimientos técnicos podría entorpecer la toma de decisiones.





