Barcelona impulsa la economía azul con historias de reconversión profesional

La ciudad ha puesto en marcha la Estrategia de Economía Azul, un plan que combina cursos de reskilling y servicios de intermediación para jóvenes y profesionales en activo. En sus primeros meses, tres casos ejemplares demuestran que la iniciativa ya está generando empleo en el sector marítimo.

Historias de reinvención: Pilar, Jaume y Nil

Pilar Corral, 51 años, dejó su puesto de pastelera en un hotel de la capital y se formó como marinera de puerto a través de Barcelona Activa. "Necesitaba un cambio drástico; el mar siempre me llamó", cuenta. Tras completar la capacitación, realizó prácticas en el Port Olímpic y, hace casi un año, se incorporó a la plantilla permanente, asistiendo a embarcaciones en amarres y rescates.

Jaume Alcañiz, 49, abandonó el diseño gráfico para trabajar en la operativa terrestre de una terminal de cruceros. Su dominio de varios idiomas le abrió la puerta a un contrato temporal, y luego completó certificaciones náuticas oficiales. "A esta edad la experiencia es un valor importante; el sector marítimo no discrimina por edad", afirma, destacando la ausencia de edadismo y la complejidad de las faenas portuarias.

Nil Pera, de 34 años, creció en Calella y siempre estuvo vinculado a la navegación. Tras un curso de seguridad y gestión de buques, se incorporó al equipo de logística de una empresa de suministro a embarcaciones, coordinando avituallamientos y mantenimientos menores. Su trayectoria ilustra la amplitud de oportunidades que ofrece el ecosistema marítimo de la ciudad.