Reactor nuclear portátil de 10 MW en China

El Institute of Nuclear Energy Safety Technology (INES) ha presentado un prototipo de reactor nuclear de 10 MW capaz de trasladarse sobre un vehículo de carretera. El proyecto, liderado por el científico jefe Wu Yican, se mostró en Beijing el pasado 12 de junio y está listo para pruebas de campo. Su objetivo es suministrar energía ininterrumpida a instalaciones donde la red eléctrica es insuficiente o tarda en construirse.

El microreactor ocupa un contenedor de 12 m de largo, 2,5 m de ancho y 3 m de alto, dimensiones compatibles con un camión de carga pesada. Está diseñado para operar durante 10 años sin recargar combustible, empleando uranio de bajo enriquecimiento y un sistema de refrigeración pasiva que elimina la necesidad de bombas externas. Según el INES, el blindaje está integrado en la estructura y cumple con las normas internacionales de seguridad nuclear.

El plan inmediato es desplazar la unidad a una zona minera del norte de China para validar su autonomía y su capacidad de respuesta ante fallos de la red. Si la prueba supera los criterios de fiabilidad, el instituto prevé una producción en serie de hasta 20 unidades antes de 2028.

Aplicaciones y comparativa internacional

El principal mercado identificado son los centros de datos de inteligencia artificial, que demandan cientos de megavatios de forma constante. Una sola unidad de 10 MW podría alimentar un centro de datos de tamaño medio, reduciendo la dependencia de generadores diésel y de la red eléctrica nacional.

En Estados Unidos, la empresa BWXT desarrolla el microreactor Project Pele, con una potencia entre 1 y 5 MW y un tiempo de operación sin recarga de tres años. Aunque su capacidad es menor, el proyecto estadounidense ya cuenta con una hoja de ruta que incluye pruebas en bases militares a partir de 2027. La comparación muestra que China apuesta por una mayor potencia inmediata, mientras EE. UU. prioriza la modularidad y la rapidez de despliegue.

Ambos proyectos responden a la misma necesidad: llevar energía nuclear a lugares aislados, como islas, minas, bases militares o instalaciones temporales tras desastres. La diferencia radica en la escala y en la rapidez con que cada país pretende comercializar la tecnología.

Próximos pasos y repercusión en el sector energético

Tras la fase piloto, el INES planea integrar el microreactor en la red de suministro de energía de la provincia de Guangdong, donde la demanda de IA supera la capacidad de la infraestructura tradicional. El gobierno chino ha incluido el proyecto en su programa de innovación energética 2025‑2030, destinando fondos para la certificación regulatoria y la capacitación de operadores.

Si el prototipo supera las pruebas, China podría ofrecer una solución llave en mano a clientes internacionales, especialmente a países con grandes extensiones sin red eléctrica. La expansión del concepto también reforzaría la estrategia nuclear del país, que pasó de 58 reactores comerciales en 2024 a 59 en 2025 y sigue ampliando su capacidad instalada.

Para los lectores, la noticia implica que la energía nuclear dejará de ser exclusiva de grandes centrales y se convertirá en una opción viable para infraestructuras críticas. La disponibilidad de microreactores portátiles podría traducirse en menores costes de energía para servicios esenciales y en una reducción de la huella de carbono de los generadores diésel.

Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

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