Creación de la Autoritat Aeroportuària de Catalunya y sus competencias
El Govern y ERC acordaron este lunes la puesta en marcha de la Autoritat Aeroportuària de Catalunya (AAC). La medida quedó formalizada mediante enmiendas a la ley de acompañamiento de los presupuestos, que establecen el marco legal y el ámbito de actuación del nuevo organismo.
La AAC podrá participar en los procesos de planificación aeroportuaria a través de los planes estratégicos quinquenales DORA y presentar propuestas de modificación del marco tarifario. "Podremos tener incidencia y que nuestra posición sea escuchada, compartida y que tenga incidencia", afirmó la portavoz del Executiu, Sílvia Paneque.
Vista de la torre de control del aeropuerto de Barcelona‑El Prat, símbolo del nuevo marco de gestión aeroportuaria en Cataluña
El consejo de gobierno de la AAC se compone de una presidencia, una vicepresidencia y 13 vocales provenientes de departamentos autonómicos, municipios, el Consell de Cambres de Catalunya, organizaciones económicas y del sector aéreo. Cada vocal representa áreas clave como consumo, trabajo, medio ambiente, urbanismo, accesibilidad, transporte y promoción económica.
Entre sus competencias destaca la capacidad de influir en los planes estratégicos quinquenales DORA, de evaluar el marco tarifario y de proponer ajustes que reflejen las prioridades catalanas. Además, la autoridad contará con un director ejecutivo y la posibilidad de crear comités técnicos para cada aeropuerto: Barcelona‑El Prat, Girona, Reus, Lleida‑Alguaire, Sabadell y Andorra‑La Seu d'Urgell.
Perspectivas y posibles repercusiones con Aena
Aena, la gestora semipública de los aeropuertos españoles, ha reaccionado con recelo. Su presidente, Maurici Lucena, advirtió que la demanda de cogestión es "imposible" y podría generar "riesgos importantes" para la operatividad y la financiación de la red.
Al mismo tiempo, la patronal de aerolíneas ALA se opone al aumento tarifario que Aena pretende aplicar a partir de septiembre, argumentando que encarecerá el uso de la infraestructura y afectará a los pasajeros.
Si la AAC logra influir en la fijación de precios, los aeropuertos catalanes podrían experimentar ajustes más alineados con la política regional, lo que repercutiría tanto en las compañías aéreas como en los usuarios finales.
Los próximos pasos incluyen la puesta en marcha de los comités técnicos, la presentación de propuestas concretas a Aena y la monitorización de cualquier cambio tarifario. La autoridad también trabajará en la coordinación con los planes directores de desarrollo territorial para garantizar una visión integrada.
En conclusión, la creación de la Autoritat Aeroportuària de Catalunya marca un hito en la capacidad de la región para participar activamente en la gestión aeroportuaria. Su evolución determinará si otras comunidades autónomas seguirán el mismo camino y cómo se redefinirán las relaciones entre Aena y los entes territoriales.