Aprobación de la propuesta

El martes Barcelona aprueba la proposición impulsada por Barcelona en Comú que exige la reconstrucción del campo de tiro con arco olímpico de 1992. La decisión se tomó en la comisión de equipamientos del Ayuntamiento, con el PSC absteniéndose en la votación.

Abandono y carencias del CEM Vall d'Hebron

El pabellón, obra de Enric Miralles y Carme Pinós, quedó desmontado hace 17 años por la ampliación de la línea 5 de metro. Un acuerdo establecía que la reconstrucción se completaría en un año, plazo que venció en 2019 sin cumplirse.

Desde entonces el Centro Deportivo Municipal (CEM) Vall d'Hebron‑La Teixonera sufre graves deficiencias: ausencia de agua caliente en los vestuarios, gradas clausuradas por riesgo estructural y presencia de ratas. La gestora, Fundación Marcet, recibió una sanción de 32.000 € por estas irregularidades, sin que se hayan realizado mejoras sustanciales.

Próximos pasos y posibles soluciones

Barcelona en Comú propone reutilizar el espacio para crear vestuarios y un bar que sirvan a los campos de fútbol del CEM. La teniente de alcalde de Urbanismo, Laia Bonet, valora la iniciativa como "simplista" y advierte que no garantiza una solución técnicamente viable, señalando la complejidad de los cambios y la insalubridad del recinto.

El gobierno municipal estudia integrar la zona en los nuevos espacios públicos que se desarrollarán alrededor del edificio de consultas externas del Hospital Vall d'Hebron. En la misma sesión se aprobó por unanimidad el plan para construir dicho edificio sanitario.

El concejal Pau González (BComú) ha pedido que se convoque a concurso la obra de rehabilitación, que incluya los vestuarios y el área de bar, y que el inmueble se incluya en el catálogo de patrimonio municipal para protegerlo. Señala que los 1.700 usuarios del CEM siguen sin servicios básicos y que la recuperación del legado olímpico es una cuestión de dignidad ciudadana.

Los próximos pasos incluyen la elaboración de un estudio técnico, la posible publicación de un concurso público y la coordinación con la gestión hospitalaria para definir los usos compartidos. Si se avanza, el espacio podría volver a albergar actividades deportivas y recreativas, cerrando una etapa de abandono que lleva casi dos décadas.

Implicaciones para los usuarios

Una solución viable permitiría a los usuarios del CEM disponer de vestuarios con agua caliente, gradas seguras y un punto de encuentro social, mejorando la calidad del servicio público. Además, la puesta en valor del patrimonio olímpico reforzaría la identidad de Barcelona como ciudad que cuida su historia deportiva.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.

Al suscribirte aceptas nuestra política de privacidad