Gobierno rebaja la moción de Junts para adelantar elecciones

Junts y el PP presentaron una moción de confianza que exige al presidente Pedro Sánchez la convocatoria anticipada de elecciones generales. La medida se debatió en el Congreso el pasado lunes y, aunque ha sido admitida a trámite, el Gobierno la ha desestimado como un intento de presión política. La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, y la ministra de Educación, Milagros Tolón, reiteraron que la agenda legislativa continuará sin cambios hasta 2027.

La decisión se tomó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, donde ambas portavoces subrayaron que la moción no altera la hoja de ruta del Ejecutivo. "Seguimos con la mirada puesta en 2027 y más allá", afirmó Saiz, dejando claro que la iniciativa no provocará una revisión de la programación de leyes y proyectos en curso.

Detalles de la postura gubernamental y argumentos clave

El Gobierno argumentó que la convocatoria electoral es una prerrogativa exclusiva del presidente, por lo que cualquier intento de forzarla mediante una moción de confianza carece de fundamento constitucional. Saiz explicó que la iniciativa de Junts‑PP no cuenta con el respaldo necesario para convertirse en una cuestión de confianza real y que, de prosperar, no generará una moción de censura.