En el país africano de Esuatini, donde la prevalencia del VIH es la más alta del mundo, se está implementando un nuevo fármaco revolucionario llamado lenacapavir. Este inyectable, que se administra dos veces al año, ofrece una protección cercana al 100% frente al VIH. Precious, una trabajadora sexual de 32 años, es una de las primeras personas en recibir este fármaco en Esuatini. 'Estoy aliviada', dice, 'varias chicas que trabajan conmigo dieron positivo recientemente. Yo intento usar condón, pero a mis clientes no les gusta. Además, pagan más sin preservativo'. Esuatini es uno de los nueve países africanos que están liderando la distribución de este fármaco, que podría ser clave para poner fin a la epidemia de VIH antes de 2030.

El lenacapavir es un fármaco que se administra en forma de inyección y que ha demostrado ser altamente efectivo en la prevención del VIH. En Esuatini, donde el 26% de la población vive con VIH, este fármaco se considera una herramienta crucial en la lucha contra la enfermedad. 'Esuatini es un lugar perfecto para comenzar a obtener resultados', afirma Mark Edington, director de gestión de subvenciones del Fondo Mundial. 'El mundo necesita desesperadamente una historia positiva relacionada con el VIH'.

Precious, que prefiere usar un nombre falso en la entrevista, es una de las personas que más necesitan este fármaco. 'Me prostituyo desde hace más de un año. No he encontrado trabajo y necesito poner comida en la mesa, pagar los uniformes y el material escolar', explica. Para sobrevivir, necesita unos 4.000 lilangenis al mes (unos 200 euros) y las cuentas están claras en su cabeza. 'Una relación de 15 minutos con condón son 100 lilangenis y sin condón, mínimo 150', dice.