El Partido Popular (PP) ha comenzado a hacer concesiones a Vox para desbloquear los gobiernos autonómicos. El último gesto fue la abstención en una moción en el Congreso que reclamaba prioridad para los españoles en el acceso a la sanidad pública. Esta medida se alinea con las demandas de Vox, que busca que el PP asuma su discurso ultra.
La reunión entre el PP y Vox en Extremadura, que tuvo lugar el miércoles pasado, fue el marco para este acercamiento. Aunque no hubo acuerdo, el PP mostró su disposición a dialogar. El responsable de política autonómica del PP, Elías Bendodo, aseguró que la dirección nacional dirige las negociaciones.
La moción de Vox, defendida por la portavoz Pepa Millán, reclamaba establecer la prioridad nacional en el acceso al sistema sanitario. El PP se abstuvo, lo que Vox interpretó como un guiño. Sin embargo, desde el PP insisten en que no se trata de un cambio en su política.
Vox busca que el PP asuma su ideología, algo que ya ocurrió en la Comunidad Valenciana. El 'número dos' de Alberto Núñez Feijóo, Marta Varela, participó en la reunión por videoconferencia. Los negociadores de Vox incluyeron a Montserrat Lluís, José María Figaredo y Carlos Hernández Quero.
El comunicado de Vox después de la reunión planteó condiciones ideológicas que exceden el marco autonómico. Entre ellas, se encuentran la prioridad de los españoles en sanidad, el fin del despilfarro de dinero público y la reindustrialización de España.





