Una película con un mensaje geopolítico: que el orden liderado por Washington es inestable y, sobre todo, reemplazable
En un valle imaginario que evoca a Oriente Próximo, un águila blanca y un gato persa se enfrentan en una batalla épica. La escena, generada con inteligencia artificial, ha sido difundida por la CCTV, la televisión estatal china, y se ha convertido en un fenómeno viral en el gigante asiático.
La estética wuxia, un estilo visual característico chino que combina artes marciales con animales que llevan túnicas, filosofía y códigos de honor, sirve de telón de fondo para esta fábula geopolítica. El águila blanca, símbolo de Estados Unidos, se enfrenta al gato persa, representación de Irán, en un escenario llamado Valle Dorado, donde se concentra la "esencia de hierro negro", un recurso indispensable para la vida y la guerra.
No es difícil interpretar el significado detrás de esta "esencia": es el petróleo. Y el monopolio del águila blanca, que obliga a comerciar con sus "billetes de oro", hace referencia al sistema del dólar que ha sostenido durante décadas la arquitectura energética global.
La trama avanza con paralelismos directos. El águila lanza un "ataque de decapitación" contra el gato persa; su líder cae, infraestructuras civiles son golpeadas. La ficción reproduce así el inicio del actual conflicto en Oriente Próximo, con el bombardeo que mató al ayatolá Jameini. En la serie no hay nombres propios, pero el espectador local ha entendido perfectamente el mensaje crítico dirigido a Washington.
La respuesta del gato persa llega por donde más duele: el comercio. En el relato, el felino bloquea el único canal de transporte de la "esencia". En la realidad, la referencia es inequívoca al estrecho de Ormuz, arteria por la que circula una quinta parte crítica del petróleo mundial y cuya interrupción sacude los mercados globales. Ahí entra el resto del mundo, caricaturizado en un gremio de mercaderes.




