La guerra en Sudán y la consiguiente impunidad han provocado un aumento alarmante de la violencia sexual en Darfur, según un informe de Médicos Sin Fronteras (MSF). El conflicto, que comenzó en abril de 2023, ha generado un patrón de agresiones sexuales generalizadas y sistemáticas.
La violencia sexual como arma de guerra
MSF ha documentado más de 3.396 casos de violencia sexual en los Estados de Darfur Norte y Darfur Sur entre enero de 2024 y noviembre de 2025. El 97% de las víctimas fueron mujeres, muchas de ellas niñas y menores. Las supervivientes describen un patrón de violencia brutal, con agresores armados que aprovechan la inseguridad y el desplazamiento de civiles.
"Cada día, cuando la gente va al mercado, hay cuatro o cinco violaciones", describe una sudanesa de 40 años. "Los hombres se cubren la cabeza y violan a mujeres. Si hay más de una, intentan escapar, pero cuando una mujer está sola, le resulta difícil huir".
El colapso de las comunidades y la falta de rendición de cuentas
El informe de MSF destaca que la violencia sexual "parece seguir los mismos patrones" que la violencia contra civiles en Darfur, con una fuerte dimensión étnica. La organización médico-humanitaria señala que la impunidad y la falta de rendición de cuentas han propiciado la proliferación de estos abusos.
"Lo que está ocurriendo ahora mismo en Sudán es una guerra también contra los cuerpos de las mujeres y de las niñas", afirma Andrêza Trajano, responsable del programa de violencia sexual de MSF en el país. "Y siento que apenas estamos viendo la punta del iceberg".





