China ha presentado una iniciativa conjunta con Pakistán para poner fin al conflicto en Oriente Próximo, lo que refleja su creciente ambición de actuar como mediador regional. La declaración conjunta, anunciada tras la visita del ministro de Asuntos Exteriores paquistaní a Pekín, subraya la importancia del diálogo y la diplomacia para resolver conflictos.

La estrategia china en Oriente Próximo

La superpotencia asiática ha intensificado sus esfuerzos para parecer un interlocutor clave en la región, después de lograr la reconciliación entre Arabia Saudí e Irán el año pasado. Pekín ha presentado propuestas para mediar en conflictos como el de Israel y Palestina, aunque no siempre han fructificado. En el caso de Ucrania, China presentó un documento de 12 puntos que reflejaba su postura ambigua.

Un papel de liderazgo en la región

La iniciativa conjunta con Pakistán representa la postura más detallada que Pekín ha articulado hasta la fecha sobre cómo resolver la guerra en Oriente Próximo. La declaración subraya que el diálogo y la diplomacia son la única opción viable para resolver conflictos y insta a restablecer el paso normal por el Estrecho de Ormuz. China busca proteger infraestructuras civiles y nucleares con fines pacíficos.

Relaciones comerciales y estratégicas

China mantiene estrechas relaciones comerciales con países de ambos bandos enfrentados en la región. La segunda potencia mundial ha asumido un papel esencial al comprar cerca del 90% de las exportaciones de petróleo iraní. El acuerdo de cooperación integral firmado en 2021 con Irán, con horizonte de 25 años, ha blindado inversiones chinas en infraestructuras, energía y telecomunicaciones iraníes.