Un tribunal belga ha condenado a Polonia y Rumania a pagar a Pfizer/BioNTech un total de 1.900 millones de euros por las dosis de vacunas contra el COVID-19 que no fueron recibidas durante la pandemia. La decisión judicial obliga a Polonia a abonar 1.300 millones de euros y a Rumania a pagar más de 600 millones. La sentencia no es definitiva y ambas partes pueden recurrir.

Detalles del litigio

Pfizer demandó a Polonia, Rumania y Hungría a finales de 2023 para obligar a los países a cumplir con un contrato firmado con la Comisión Europea. Polonia se negó a recibir las dosis en abril de 2022, alegando una mejor situación epidemiológica y un posible abuso de posición dominante por parte de Pfizer. Rumania también rechazó las dosis más tarde.

Obligaciones contractuales

El contrato se firmó a nivel de la Comisión Europea y no permitía una rescisión unilateral sin penalización. El tribunal belga concluyó que no se daban las condiciones para la rescisión del contrato de compra a favor de Polonia y Rumania. Ambos países no habían demostrado que las cláusulas sobre el precio, el número de dosis o las exenciones de responsabilidad constituyeran un indicio de abuso de posición dominante por parte de Pfizer.

Reacciones de las partes

El ministro de Sanidad de Polonia señaló que el país utilizará todos los recursos legales a su disposición para enmendar el fallo y defender sus intereses. Por su parte, Pfizer espera que ambos países acaten la sentencia y destacó la importancia de las obligaciones contractuales que apuntalaron una respuesta europea exitosa a la pandemia.