La organización Rainforest Connection utiliza tecnología de vanguardia para proteger los bosques de 37 países. Con micrófonos instalados en los árboles, pueden detectar sonidos de motosierras y disparos, pero también el canto de especies ocultas. Esto ha permitido identificar a los depredadores y proteger la biodiversidad.
La selva tropical es un entorno complejo donde la visibilidad es limitada, pero los sonidos pueden viajar largas distancias. En este sentido, la organización estadounidense Rainforest Connection (RFCx) ha desarrollado una solución innovadora. Utilizan dispositivos llamados 'guardianes', que consisten en micrófonos, software y una minicomputadora a bordo, instalados en la copa de los árboles.
La tecnología detrás de la conservación
Estos dispositivos pueden escuchar un área de aproximadamente un kilómetro de radio. Permiten identificar el ruido de motosierras de madereros ilegales o de disparos de furtivos, pero también el canto de especies ocultas en la vegetación. Según Jon Bruno, consejero delegado de RFCx, su primer proyecto piloto de detección de sierras eléctricas se realizó en 2013 en Sumatra.
La organización espera tener 1.750 instalaciones de vigilancia repartidas por 43 países del mundo para finales de 2026. Estos dispositivos funcionan con células fotovoltaicas y pueden operar de forma individual o en red, conectándose por satélite a la red Starlink o 3G. Graban las 24 horas del día, los 365 días del año, acumulando 424 años de audio.





