Durante miles de años, humanos y animales han compartido un vínculo estrecho. Desde que los primeros perros se acercaron a los campamentos de cazadores-recolectores hace más de 15.000 años, hasta la actualidad, esta relación ha evolucionado. En Europa, según FEDIAF, la mitad de los hogares tienen al menos un animal de compañía, mientras que en comparación, solo una cuarta parte tienen niños menores.

Beneficios de la convivencia con animales

Estudios recientes sugieren que convivir con animales puede tener beneficios para la salud. Un metaanálisis de 3,8 millones de personas encontró que quienes tenían perros tenían un riesgo de muerte un 24% menor que quienes no lo tenían. Otro estudio de 2020 encontró que los dueños de perros experimentaban una reducción en mortalidad cardiovascular.

¿Por qué los perros son especiales?

Los perros parecen ser los principales portadores de buenas noticias para la salud. La actividad física ligera pero constante asociada con el cuidado de un perro, como pasearlo, se acumula a lo largo del día y se asocia con menor presión arterial, mejor regulación de la glucosa y menos riesgo cardiovascular.

Ajustes y limitaciones

Sin embargo, es importante recordar que estos estudios tienen limitaciones. Al ajustar por factores como el nivel socioeconómico, la dieta o el ejercicio, la reducción en mortalidad se vuelve mucho más modesta o incluso inexistente. El investigador Konstantinos Christopoulos señala que 'existe un efecto directo e indirecto muy difícil de estimar en los análisis de supervivencia'.