En muchos centros laborales, especialmente oficinas, fábricas y comercios, es común ver a empleados salir varias veces al día a fumar. Estas pausas breves pueden sumar un tiempo significativo fuera del puesto, generando comparaciones y malestar entre compañeros y jefes. La digitalización y los sistemas de fichaje han permitido medir con mayor precisión el tiempo dedicado a tareas laborales y pausas no reguladas.

El abogado laboralista Juanma Lorente aclara que las pausas para fumar no se consideran tiempo de trabajo efectivo. "Si sales a fumar en tu trabajo tienes que recuperar el tiempo que has estado fuera". Lorente detalla que las empresas pueden controlar este tipo de pausas implementando sistemas de registro de jornada y control horario.

Cómo actúan las compañías para controlar las pausas

La empresa puede establecer un sistema de cronómetro para que los empleados registren su salida y entrada durante las pausas. "Ese tiempo tendrás que recuperarlo antes de salir de tu trabajo, si no estás incumpliendo tu jornada laboral y la empresa te puede sancionar". Esta práctica se basa en la normativa sobre registro de jornada y control horario.

Diferenciación entre descansos regulados y pausas voluntarias

Lorente diferencia claramente entre los descansos regulados y las pausas voluntarias para fumar. "Si tú quieres salir a fumar en tu descanso de 15 minutos durante tu jornada laboral es perfecto. Pero si quieres salir a fumar durante tu jornada en otros momentos, lo tienes que recuperar". El problema no está en fumar en sí, sino en hacerlo fuera de los tiempos de descanso establecidos.