La Unión Europea está estudiando reforzar su política migratoria con un enfoque más restrictivo. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha propuesto triplicar el número de agentes de Frontex, pasando de 10.000 a 30.000 efectivos. Esto forma parte de un esfuerzo por endurecer el control migratorio en la región.
Un nuevo enfoque en la política migratoria
La Comisión Europea busca reforzar su Guardia de Fronteras y Costas, conocida como Frontex, en un momento de creciente preocupación por la inmigración. La propuesta de triplicar el número de agentes se espera que se involucre más en las expulsiones y retornos de migrantes. Esto ha generado debate sobre el papel de Frontex en la política migratoria europea.
La revisión y ampliación del mandato de Frontex debería estar lista después de verano. Esto coincide con la entrada en vigor del nuevo Pacto sobre Migración y Asilo de la UE, que es más restrictivo en política migratoria. Los expertos advierten que esto podría llevar a medidas de seguridad desproporcionadas y persecución de personas.
Riesgos de abusos y externalización
El experto en políticas migratorias, Xavier Aragall, advierte que el aumento de recursos para Frontex podría llevar a un modelo más coercitivo. También señala que la externalización del control migratorio podría acabar descansando sobre socios cuestionables. Esto podría llevar a abusos y a una legitimación de gobiernos autoritarios.





