La puntualidad es un valor positivo, pero llegar con excesiva antelación a las citas o eventos puede ocultar factores negativos como ansiedad anticipatoria, autoexigencia o validación externa. Según Miriam Panadero, psicóloga sanitaria, 'la ansiedad es uno de los principales motivos por los que las personas llegan extremadamente pronto a los encuentros'. Esto se debe a la necesidad de controlar la situación y evitar la incertidumbre.
Causas de la antelación extrema
La sobreestimación de posibles problemas durante el trayecto, la necesidad de control y el perfeccionismo también influyen en este comportamiento. 'La persona anticipa que puedan surgir problemas y trata de llegar antes para evitarlos', explica Daiana Rob, psicóloga sanitaria. Otros factores pueden ser el aprendizaje y la autoexigencia, que pueden llevar a una persona a sentir malestar si no llega a tiempo.
El papel de la ansiedad y la autoexigencia
La ansiedad anticipatoria y la autoexigencia pueden llevar a una persona a sentir ansiedad y frustración si no llega a tiempo. 'Esto puede generar pensamientos de autocrítica y una sensación de fracaso', alerta Rob. La necesidad de control y la importancia otorgada a la opinión de los demás también pueden influir en este comportamiento.
El límite entre ser puntual por seguridad y por inseguridad
Según Rob, 'la línea puede estar en el tiempo de antelación con el que llegue, pero también en el malestar o la ansiedad que le produzca a la persona todo ese trayecto y la antelación con la que llega'. Panadero coincide en que si llegar excesivamente pronto supone suprimir tiempo propio y genera ansiedad, esto se convierte en un problema mayor.





